viernes, 7 de septiembre de 2007

What a cameo!

Sorprendido estoy de contemplar la auténtica galería de cameos que despliega "Brothers & Sisters". Como el de la simpatiquísima Margot Kidder interpretando a la también simpatiquísima Emily Craft, una amiga de Nora. En los últimos años a la actriz sólo se la mencionaba como modelo ilustrativo de los artículos titulados "¿Y qué fue de...?" Aunque pino que este papel está más cerca de la realidad de lo que estuvo jamás la novia de Superman.
También está Joel Grey, ese monstruo del musical, que en la serie interpreta al doctor Jude Bar-Shalom. Mientras veía el capítulo no podía dejar de pensar: Y ahora exclamará "Wilkomen, Bienvenu, Welcomeee..." Y Sarah, patidifusa, porque Sarah Whedon no es Brenda Chenowith... De serlo, estaría más cerca de Liza Minelli... Y a lo mejor Joel Grey se encontraría más a gusto en su papel...
Un tercer cameo es el de Treat Williams, ese escarceo amoroso de Nora que pasa sin más pena ni gloria... Aunque al chico de "Hair" lo prefiero en su papel de padre de Ephram a su colaboración estelar para la serie.
Y ahí está Marion Ross, primero Lorelai Trix Gilmore y luego Ida Holden, la madre de Nora...
O Rob Lowe -con que alegría celebrarían su incorporación las compañeras de oficina de Elsie...-

jueves, 6 de septiembre de 2007

The advantage of being Albert

En un principio pensé en dedicar este post a mi venerado Marlango -, pero, hoy, mientras enfilaba el paseo, cambié de opinión - por lo que creo que me limitaré a colgar el vídeo de su último single y a dejar para más adelante el post marlanganesco-.

La importancia de llamarse Albert radica en que encabezas un porcentaje muy alto de agendas de móvil. Este hecho que a simple vista puede paracer insignificante reporta un montón de ventajas. Por ejemplo, recuerdo que hace cinco años, a una amiga se le aostumbraban a disparar las teclas de su móvil con la catastrófica consecuencia que me hacía espontáneas llamadas de teléfono o me dejaba "interesantes" mensajes de voz en el buzón. Por suerte para ella, estos hechos se limitaban a registrar conversaciones de lo más banales o, como esa vez, en que se grabó casi media hora de un western que debían estar viendo en ese momento en su casa. Pero, ¿imagínense que en ese momento se están comentando suculentos y escabrosos detalles de algún conocido? Sería como si trabajase en "DirtNow" -lo que me recuerda que tengo capítulos que ver de la serie...-. No obstante, hay más. ¿Cuántas veces te has lamentado de lo poco que se acuerdan tus amigos de ti no enviándote ni un simple meme ni haciéndote una poco costosa perdida? A mí eso nunca me ocurre. Como os expliqué antes, me encontraba caminando por el paseo, cuando cambié de opinión sobre el tema de hoy. ¿Y por qué cambiar de tema? Bueno, pues mientras paseaba, he recibido tres mensajes de un pariente, sólo que éstos, o bien no tenían sentido, o bien estaban vacíos. Me dije al oír el pitido que indicaba que me estaban llegando mensajes al móvil: "Alguien quiere decirme algo...". Iluso de mí. La hija de dos años de este pariente había estado jugueteando con el móvil de su madre y había estado enviando mensajes a diestro y siniestro a mi móvil. Otra ventaja más de llamarse Albert. Y aquí viene la ventaja que tiene la particularidad de ser ventaja para tus conocidos pero no para ti. Cuando un amigo tuyo extravía el móvil en tierras madrileñas, ¿a quién narices llaman y te explican una historia que al principio no tiene ni pies ni cabeza y que te hace dejarte la sesera pensando qué amigo o amiga se ha ido de vacaciones fuera? Pues al que encabeza la lista de la agenda. En fin, puede que esto no sea más que una rayada, pero si bien me alegro de llamarme Albert, me alegro aún más de que mis padres no me pusieran Adrià, Adolfo, Agustino o Aladino (que también existe en el mundo árabe...). ¿Os imagináis la activa vida telefónica que deben llevar los Aarones o Aladinos?

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Addictive series to an TV addict (not rubbish TV)

Como os relaté en el post de este lunes titulado "The New and Improved Albert Garcimore", llevo sólo dos (íntegros) días en la Ciutat Comtal (Barcelona). El atontado lunes con vistas a la noche del esperado martes, noche de emisión de la estupenda "Brothers & Sisters", me inyecté por todas las vías posibles los cinco capítulos que me había perdido durante mi andadura errática por Europa y que mi tía me había grabado celosamente en vhs siguiendo mis precisas instrucciones. Lejos de conseguir un colocón psicoactivo de efectos duraderos, me encontré de madrugada con ganas de más y más, pero el martes ya se encontraba aquí... "¡Yahoooo!"- exclamé en mi fuero interno. "¿Cómo he podido sobrevivir tres semanas sin los apasionados y neuróticos Walker?" Pero no se quedaría aquí la cosa. ¿Qué es lo primero que hice al llegar a casa y tras explicar media docenas de veces los detalles del viaje, las impresiones que me había llevado de cada una de las ciudades y repartir los regalos entre familiares y amigos? Pues plantarme frente al portátil y empezar a descargar la sexta temporada de "Gilmore Girls". Y es que la única incomodidad del viaje resultó ser el hallarme lejos de los torrentes verbales de Lore; las neurosis "algo" pijas de Rory; las frases sardónicas de Michel; los malhumorados , pero siempre agudos prontos de Paris; el desquiciante deseo de control total de Emily o las miradas terroríficas y siempre rígidas que dirige la Sra. Kim a su hija Lane (por no hablar de esos "indrets" tan ideales tales como Luke's, el Dragon Fly Inn o la aparentemente caótica y -aquí va adjetivo entre lo excéntrico y pintoresco ¡ayuda! ¡propuestas!- casa de las Gilmore repleta de libros, pelis en vhs, lámparas de dudoso gusto e imposibles de hacer juego con el resto de mobiliario y su nevera atiborrada de restos de comida italiana, china y hasta vietnamita para llevar...). Como me quedé cuando veo materializarse el romance de Luke y Lore en forma de compromiso espontáneo, tan gilmore él... Pensé: "!Es el momento de brindar con café!" Pero lo celebraron de otra forma y yo, boquiabierto y, con la sensibilidad a flor de piel pugnando por saltar a la pantalla. Y si piensan que ahí quedó la cosa, están muy equivocados porque me quedan muchas series por ver y estoy deseando ponerme al día con ellas porque nunca pensé que pudieran pasar tantas cosas en tres semanas "seriales". Y mi único consuelo de estas vacaciones, de mi exilio televisivo y de las queridas salas de cine, consistía en rememorar mis capítulos preferidos y hablar con mi compi de viaje sobre cuáles eran nuestras series preferidas y desesperarnos al no dar entre los cachivaches de la memoria con el nombre de la mejor amiga de Blossom (es para que nos castiguen con 120 horas de trabajo para la comunidad) y maldecir al dios Google (y que Dios se fije que emplee la mínuscula con Google, que no quiero incumplir uno de los mandamientos...) por darse a conocer y no poder despejar las dudas y dejarnos en tierras transilvanas con la dichosa duda por resolver.




Psd: Siempre quise que mi mejor amiga fuera como Blossom...

lunes, 3 de septiembre de 2007

The New and Improved Albert Garcimore

Como si de "una nueva y mejorada" Lorelai Gilmore se tratase, ayer llegué renovadísimo de mi gran periplo europeo. Atrás se quedaron los largos paseos por algunas de las capitales más bellas y turísticas de Europa; las tediosas esperas en las estaciones, libro en mano para amenizar el transcurso del tiempo; las dulces abstracciones durante los trayectos en tren a través de Grecia, Rumanía o Bulgaria... Como buen mitómano, casi pierdo el sentido al encontrarme a las dos de la madrugada bajo la torre Eiffel (¿quién escribió decepcionante?) iluminada por cientos de bombillas centelleantes y pensar con cuanta frecuencia los personajes de mis libros mencionaban su deseo de viajar a la Ciudad de las Luces -y algo más lóbrego también, pensar en la cantidad de escritores y actores que escogieron París para morir o ser enterrados allí- y subir hasta Montmartre y encontrarme con que la Plaza del Tertre está tan atestada de gente que soy incapaz de hacerme una idea de la fisonomía de la plaza y deleitarme con las obras de sus pintores sin estar preocupado por los amantes de los ajenos (¡juas!), así como comerme un helado en la escalinata junto a la Plaza Española romana y subirme en una Vespa (idéntica) a la de "Roman Holidays" y poner cara de una flipada Audrey (mi compi de viaje no quiso ser Audrey para que yo pudiera ser Gregory Peck, a pesar de que ella tenía más "Funny Face" que yo... juas...) o pasear por la monumental Viena de "Sissi" sintiéndome insignicante (y comprar todo souvenir de la cinematrográfica emperatriz)o deambular por Salzburgo tarareando "Do, Re, Mi" y "Climb Ev'ry Mountain" a lo Van Trapp y entrar en los jardines Mirabelle y exclamar continuamente "...pues fue en esta escalera de piedra donde los niños Van Trapp van dando saltitos mientras entonan las diferentes notas..." y dar los saltitos en entusiástica demostración o bajarte a horas intempestivas de un tren turco para que todavía con legañas en los ojos te suban a un autobús sin darte mayores explicaciones hasta otra lejana estación de tren mientras te imaginas reviviendo el caso de "Midnight Express" o (éste es el último "o") viajar hasta el castillo de Bran (Vlad Tepes, Drácula, Bram Stocker) en un autobus destartalado y acordarte de Winona Ryder, Gary Oldman, Kate Beckinsale, Tom Cruise, Kirsten Dunst, Polanski, Sharon Tate y de todo actor que alguna vez ostentará colmillos o guirnaldas de ajo...

Momentos malos no ha habido (obviaremos la escena revival Pilar López de Ayala bajo la lluvia en "Juana la Loca") aunque en algunos momentos haya tenido momentos de grave mono serial o de cine como el la pizzería búlgara cuando me pusieron la MTV para comer y ví el videoclip de "The Rembrandts" con mis chicos de NY. O cuando empezaban a escasear mis libros por leer (ya he dicho que fueran largas algunas esperas) y hubiera estado a punto de vender un riñón por conseguir una "Fotogramas", un "Qué Leer" o un incluso un "National Geographic" y me tenía que contentar con leer rótulos en idiomas que no conocía o mirar la pantallas digitales de los "arrivals&departures"... y meterme ralladas mentales (empiezo a hablar como "Er' Tronco", el de la melena a lo Pink Floyd, pero más oscura, más lacia -más Severus Snape- y más larga y olor a aversión a la ducha; ese animal gregario ataviado con ropa de mercadillo rumano y vocabulario básico que consta de 30 palabras que va "a su puta bola" y que sigue de cerca los desplazamientos de su manada; ese especimen, made in Spain, con el que nos íbamos topando a lo largo del viaje....¡ufff! que se acaba el súperparéntesis...hihi...) como que las chicas Gilmore durante su "particular" interrail en el verano del 2003 no lo pasaron tan mal como yo porque ellas no sufrían "mono Gilmore" porque de ser así sería algo así como metaserie y no sé si esto que funciona muy bien en la literatura es aplicable a una serie de televisión... y yo con estas ralladas bajo el sol florentino y turco y el de Sofía porque el Sol nos siguió como el Tronco hasta el último día en Bucarest, donde Dios debió de castigarnos por algún motivo desconocido porque nos trajo a la capital rumana el Diluvio Universal, pero yo debo ser como Will Farrell/Moises porque mi mesa del McDonald's parecía ser la única de toda la gigantesca estación de tren que no se encontró invadida por las goteras -aunque decir gotera sea un eufemismo porque el chorro de agua que caía por todas partes era desmesurado y sino, vean el vídeo que grabamos...-.
Como conclusión diré lo predecible, a pesar de las ampollas -acabé con los pies de Bart Simpson-, rasguños y picaduras de pseudomosquitos griegos, ésta ha sido una experiencia irrepetible, aunque no por eso inigualable... ¿Qué será lo venidero?

Psd: Sé que no tengo perdón de DIOS por no mencionar a Greekie, el perro de Alejandrópolis que después de que le acariciara y le llamara "guapo", se convertiría en el tercer compañero de viaje (muy a pesar de Cris quien nunca lo querría... Greekie ya se vengo de ellá pegándole algunas pulgas... ¡juas!) o de no hablar de nuestras otras mascotas de viaje, esas botellas de agua a las que les poníamos nombre y les tratábamos como si nosotros fuéramos Tom Hanks y ellas, el balón-Viernes... o tampoco de nuestro viaje en Ferry, compartiendo mocho y tabaco de liar con Raquel y Lucía a través del Adriático y durmiendo con los sacos en cubierta (me gustaría decir que bajo un manto de estrellas, pero no sería cierto porque no ví ni una decena de ellas en todo el rato que permanecí despierto)...


WELCOME TO THE 23


Aunque un día más tarde -así lo desea él-, le doy la bienvenida a mi amigo Nacho por sus reciente 23 deseando que sus "improvios" planes becarios se hagan realidad. ¡Ya sabes lo que tienes que pedir al soplar las velas de la tarta!
Psd: P. Estrada, antaño contertuliano deportivo, se lia con porno star ortera tras previo paso por conocido reality show y se acaba de adentrar en la rubbish TV más casposa del momento. Puntualización: esto lo sé por el casi excelente programa de Alfonso Arús, programa de bajo coste pero ¡estupendo!

viernes, 10 de agosto de 2007

Bye, bye, birdie (Part One)

Durante tres semanas este blog permanecerá cerrado -por falta de personal... pues no tengo colaboradores que me sustituyan en mi ausencia y que vayan a limpiar las telarañas que irremesiblemente se formen en mi querido blog-. Me voy de vacaciones habiendo dejado listo todo para mi vuelta a la vida académica, laboral y social en septiembre. Toda mi lista de asuntos pendientes está comprobada y marcada con un "hecho". Y mañana, en contraste, me lanzo a la aventura, dirección a la frontera con Francia para coger nuestro primer tren hasta la Ciudad de las Luces. De allí, recorreremos un total de siete países distintos hasta llegar a Rumanía. Espero no desfallecer en el intento y morir en algun punto entre Italia y Grecia a bordo del ferry. ¡Volveré en breve cual serie con una nueva temporada!

Psd: Me voy con el alma en vilo con ese final de la quinta temporada de las Gilmore y dejando a medias "B&S" y a punto de finalizar "Desperate Housewives". ¡Adiós mis novelitas y dvds y adiós sábanas frescas con olor a lavanda y adiós a mis jerseys queridos y a mis calcetines limpios y siempre disponibles y risueños. ¡Adiós a todos!

jueves, 9 de agosto de 2007

Only God Knows... all about favors

Emily: ¿Hablabas por teléfono?
Richard: Llamaba a larga distancia
Lorelai: ¿Dios?
Richard: Londres
Lorelai: ¿Dios vive en Londres?
Richard: Mi madre vive en Londres
Lorelai: ¿Tu madre es Dios?
Richard: Lorelai...
Lorelai: Así que Dios es una mujer
Richard: Lorelai...
Lorelai: Y encima un pariente, genial, pienso pedir favores
Richard: Haz que pare
Rory: Como si pudiera

¡Aixxx, voy a echar muchos de menos a mis chicas! Si dispusiera de un generador eléctrico en mi cuerpo, me llevaría mi dvd portátil y mis mejores capítulos gilmore y me iría inyectando dosis para sobrellevar el mono con dignidad... ¡Únicamente me quedan cuatro capítulos para pulirme la quinta temporada! ¡Y un día y medio para irme de vacaciones cargado con mi supermegamochila XXl, mis libros antihastío para los largos recorridos en tren y mis montones de camisetas -para tener que lavar poco durante el camino-.

martes, 7 de agosto de 2007

Gilmore's Anatomy

El patriarca de las Gilmore cambia los seguros y los planes de pensiones por el Juramento Hipocrático para poder ejercer así la medicina en el casi desconocido Seattle Grace Hospital -"casi desconocido" por mí y por pura voluntad, claro-. Esta mañana mi compi del trabajo me ha informado de este trasbase interserial -¿ahora cambiará mi opinión sobre "Grey's Anatomy"?- y como no podía -o no quería creerlo- le he arrebatado el periódico para leerlo por mí mismo. ¿Mi fanatismo gilmoriano vencerá a mi aversión greyniana? Quizá viene siendo hora de dar crédito a mi amigo Nacho -que de series entiende bastante... bueno, "bastante" es no hacer justícia al vasto conocimiento que tiene sobre el tema- y dar una oportunidad a las dos primeras temporadas de la serie. O quizá deba mantenerme firme en mi postura antigrey porque tampoco es como si el Seattle Grace hubiera fichado a Emily, Lorelai o Rory... o aún incluso a Lane o la señora Kim... Es que Grey actúa como repulsivo en mi cuerpo y, aunque a veces es necesario tomarse un repulsivo para limpiar el mismo, es tanta la aversión que me tiene totalmente cegado... aunque, por otro lado, reconozco que es signo de buen ojo el haber contratado a Edward Hermann, por más que sus guionistas vayan a tener que esforzarse para darle un papel nuevamente suculento al veterano y querídisimo actor. Y es que las "Gilmore Girls" han dejado el listón muy alto.

Es cierto que me gusta ver como "mis" actores y actrices se buscan la vida y no permiten que la supresión de una serie les deje percibiendo el paro -que siempre me resulta más patética la situación cuando se trata de artistas...-, pero prefiero que este reciclaje se dé entre series que me gusten como en el caso de Treat Williams y Emily VanCamp son absorbidos por "B&S" después de que la estupenda "Everwood" finalizará repentinamente -o al menos, su emisión en TV1-.
Ahora sólo me cabe esperar un fuerte aluvión de ofertas para Lauren, Alexis y Kelly. Ya cuentan con algunos proyectos de películas para los próximos meses, pero no estaría mal que cayesen en alguna serie que nos las recuperase de forma periódica.

Y hablando de trabases, otro en el plano sentimental - que también se dan-, como en el caso de la relación (¿finiquitada?) entre T. R. Knight (George O'Malley, "Grey's Anatomy") y Luke MacFarlane (Scotty Wandell, "Brothers & Sisters"). ¿Otro motivo más para ver la serie?
Psd: ¡Quedan sólo tres días para pisar siete países distintos a lo Phileas Fogg y, también, para sufrir el mono de series más grande de mi vida!

lunes, 6 de agosto de 2007

The Last Great Week-end in Barcelona

Todo empezó con el secuestro de Doña Rogelia y Macario el viernes. Los amordazamos con trapos para que no pudieran gritar, después les atamos las manos a la espalda con cinta adhesiva que rezaba "Frágil" y finalmente los atamos fuertemente con un cordel el uno al otro. Además, hicimos otras gamberradas de diferente índole -al escribir "gamberrada", me he acordado nuevamente del chiste de la gamba, chicos- como llenar la casa de hilos con panderetas y cascabeles colgantes, hinchar dos centenares de globos -otra vez en menos de un mes, aunque esta vez éramos cuatro pares de pulmones menos para más inri-, precintar todos los electrodométicos y cuanta víctima se topaba con nosotros por el camino -incluída la suplicante caja de cereales y salvo la jaula de los periquitos o los canarios (que no me acuerdo la naturaleza de los mismos) porque las histéricas aves eran capaces de engullirse la cinta y morir asfixiadas-, etcétera... Después de nuestro gran golpe - gran golpe el que se llevarían los dueños de la casa -Felicitats Montse i Lambert!-, fuímos al chino,juzgamos equivocadamente a una de las camareras tildada de "borde", repetimos hasta la saciedad a todo el personal del restaurante que no queríamos café, bebimos chupitos de "lichi" o como diantres se diga y para acabar, robamos a Elsie las chapas de su bolso. La noche prosiguió por l'Eixample esquerre con nuestra particular versión del Ministerio de los Andares Tontos (originario de los Monty Python) que no nos permitía avanzar y después bajamos nuevamente hasta la Gran Vía y de allí hasta la mejor orchatería de Barcelona (aunque le pese a Elsie).

El sábado me encontraba con un cheese cake como compañero de viaje. Como el pastel no se encontraba muy bien, descansaba en el regazo de Ira (la tirititera) para que le diera de pleno el aire acondicionado. ¡No hay nada como ser un cheese cake para recibir tratamiento especial! Al llegar a la Palma, donde se encuentra la idílica masia de Xos, aparcamos en una pista de frontón cubierta por el espeso ramaje de una enredadera que trepa hasta el siguiente nivel, donde si sitúa señorialmente la rústica casita con su magnífico porche -en el que Miguel y yo holgazanearemos el resto de la mañana mientras se habla de Just for Laugh y las pésimas traducciones de las series y películas-. La tarde transcurre en un columpio que por su abuso produce una cadena de náuseas. Xavi nos deleita con su abanico de chistes y Marta y Quim nos llevan de paseo por la montaña y nos adentran en un pasillo de espesos arbustos -especial mención a los de la zarzamora cuyos ramas con pinchos se nos clavan salvajemente en las piernas y los brazos- y bajadas que se desmororan bajo el peso de nuestras urban sandalias. El regreso a la ciudad en el coche de Oru es el momento más asfixiante del día, pero cae en el olvido en cuanto Elsie y yo, apeados en mitad de la Avenida Madrid, nos diponemos a bajar hasta nuestra calle (son cerca de treinta minutos de camino) cantando canciones de Formula V, Mecano y El Canto del Loco y silbando al más puro estilo Leonor Watling.

A las ocho de la mañana del encapotado domingo nos dirigimos a Port Aventura (Salou) en el coche de Manel con Abba tronando en nuestra furgoneta psicodélica llamada Verónica. Llegamos cuarenta y cinco minutos tarde y al encontrarnos con Cristina y Raquel en el parque temático, nos sentimos abrumados por los altos decibelios alcanzados por Cristina al echarnos la bronca por la tardanza. Nos subimos en la nueva atracción, Furious Baco, y luego en algunos clásicos del parque como el refrescante Tutuki, el emblemático Dragon Khan o los rápidos. Cabe mencionar el momento "El grito" de Munch en el barco balanceador frente al entusiasta grupos de japoneses fashion. Caen otras atracciones más light, algunos espectáculos y el Estampida que deja un profundo dolor de cabeza en algunos de nosotros. Después de la comida, el grupo de música formado por vaqueros -con un indio bajista ¿?- nos da las gracias por nuestro entusiasta atención. El retorno a la civilización es sosegado con Miguel Bosé, Rafael y su "Aquarius" y la flamenca versión de "Un beso y una flor". Punto final.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Lore's premonitions

Éste es mi modelo conversacional:

Lorelai: Creo que estoy en contacto con el otro lado
Rory: ¿Con quién?
Lorelai: Con el otro lado
Rory: ¿Con los republicanos?
Lorelai: No, te hablo sobre extrañas premoniciones
Rory: ¿Sí? ¿Sobre qué?
Luke (sirviendo sus platos): Vaca muerta y vaca muerta
Lorelai: Es raro
Rory: Siempre
Lorelai: Hablo sobre mis premoniciones sobre la muerte, mi muerte.
Rory: No lo quiero oír
Lorelai: Y el caso es que son siempre muy tontas
Rory: ¿Cómo de tontas?
Lorelai: En una me resbalo y me caigo en un cubo gigante de nata montada
Rory: Tonta y engorda
Lorelai: En otra me come una tortuga
Rory: ¿Una tortuga? ¿Cómo?
Lorelai: Muy despacio y masticando mucho
Rory: ¿Y en tu premonición no podías escapar del que es probablemente el animal más lento de la tierra?
Lorelai: Al primer mordisco me paraliza con su veneno
Rory: Eso lo explica
Lorelai: Y la última es la mas siniestra. Salgo a cazar
Rory: Una te tus aficiones favoritas
Lorelai: La escopeta me estalla en la cara y la cabeza gira varias veces y acabo con la cara hacia atrás, como el Pato Lucas
Rory: Ésta es la más tonta de todas
Lorelai: Mira, si muero así, prométeme que volverás a ponerme la cara en su sitio como hace el Pato Lucas con su pico
Rory: Debería apuntarlo
Lorelai: Acuérdate de que la cara me quede hacia delante
Rory: Depende de como te portes

lunes, 30 de julio de 2007

So... Good Talk

Lluvia, Seattle, Londres, yunques, café, Nueva York, libertad, inglés, Madrid, libros, manuales, barba, teatros, Winona Ryder, Julianne Moore...

¡Nuestra primera GRAN conversación!


domingo, 29 de julio de 2007

Where you lead, Cris...

Esta tarde Cris y yo vamos a acabar -o empezar, según el prisma con que se mire...- de planificar nuestras vacaciones: esto es 1º)trazar la ruta que seguiremos -o que intentaremos seguir si por el camino no nos asalta ningún estrangulador de Boston- y 2º)decidir qué cosas indispensables llevaremos en nuestras mochilas -se trata de aligerar, no de engordar nuestras ya de por sí rubenianas mochilas...- No sé qué absurdas rutas trazaremos -seguro que la de un demente trotamundos- si tenemos en cuenta nuestro estado resacoso -por embriaguez de falta de sueño, no de ingerencia de alcohol que somos abstemios recalcitrantes- y la "xafogor" que me ha tenido toda la noche en vela y sumido en cortueños -sueño que tiene la duración de un cortometraje-. Cada vez que acabamos durmiendo en la casa de Los Manolos lamento que se llevase a cabo la abolición de la esclavitud porque la verdad es que pagaría lo que fuese por tener un siervo abanicando mis siestas a lo Escarlata O'Hara - es cierto que el aire acondicionado sale más barato a la larga, pero mientras los apagones eléctricos como el de esta semana en Barcelona no afecté a la Cofradía de Abanicadores Manuales, yo, personalmente, opto por el filipino o español -que de nacionalides no miro- proveedor de aire.

Psd: Elsie se me ha adelantado esta mañana en la panedería y le ha echado el guante a mis dos cañas de chocolate... La próxima vez que compartamos colchón, no voy a ser tan comprensivo con tus soplos -al menos podrías producirlos a la intensidad de un pingüino-... ¿Has visto la escena del campamento de "Tú a Boston y yo a California"? -not Lindsay Lohan's versión, sino la de Haley Mills...- Bueno, pues ahora mismo se me ocurre alguna "perversa" idea.

jueves, 26 de julio de 2007

My Roman Holidays

Cuando apenas quedan dos semanas para que Cris se corte el pelo a lo garçon y luego se devore un helado sentada campechanamente en la escalinata que parte de la Fontana Della Barcaccia. Cuando apenas quedan dos semanas para que yo me convierta en el temerario paquete de una jovial conductora al volante de una vespa -conductora que me meterá en líos al asistir a una fiesta por la noche en el puerto-. Cuando apenas quedan dos semanas para nuestra aventura romana -y parisina y monagesca y florentina y veneciana y ateniense y... véte a saber qué otros lares nos recibirán acogedora o rudamente-, me doy cuenta de lo minúsculo de mi existencia -este año ya me hizo explorar esta experiencia la biografía de Che Guevara-.

miércoles, 25 de julio de 2007

I'm apostle... of Paul Anka!

Hacía varias semanas que no visitaba el foro habitado por los Hollowers por motivos claros de desintoxicación gilmoriana -la sobredosis es mortal como en todos los casos-. Pues imaginénse cual ha sido mi sorpresa al hacerlo y ver que he sido nombrado uno de los doce apóstoles de Paul Anka. Paul Anka, no el cantante, sino el perro. El perro de las Gilmore... ¡Como se imaginarán casi me caigo de la silla... ¡DE LA EMOCIÓN! ¡Qué idea han tenido esos adorables sinvergüenzas! Así que soy apóstol, en concreto el tercero, es decir, uno de los evangelistas, Mateo, pongamos.

Para aquellos que no lo conocen, aquí van algunos de los rasgos que lo caracterizan como ejemplar canino muy muy especial -como su dueña, vamos-:

- Tiene que comer con la luz apagada y sin que nadie le mire porque, de lo contrario, se intimida.
- Le atemorizan los buzones y las correas. También le asustan las palomitas, las servilletas, los cedes y los relojes de pulsera.
- Predice el futuro.
- Las hamburguesas le gustan al punto -ni muy hechas ni tampoco poco hechas- y los huevos revueltos con queso.
- Si dices "pizza" una vez, ladra una vez; si dices "pizza" dos veces, ladrará dos veces; pero si pronuncias la palabra "ensalada", te pondra cara de asco.
- Su rincón favorito para dormir son las escaleras.
- Lorelai le ha enseñado a devolver las cosas que coja a su sitio.

Esto ha sido extraído de la web de los Hollowers. Me queda media temporada antes de dar con el capítulo en que hará su aparición Paul Anka. Bueno, ¡muchas gracias, Hollowers!, prometo cumplir con las funciones evangélicas que mi cargo exija.

Psd: hoy me he comprado un disco de Cyndi Lauper. ¡Soy un frikigilmore!

martes, 24 de julio de 2007

D'oh!

El jueves por la noche Antena 3 emite un especial de "Los Simpson" con declaraciones de Matt Groening y los tres capítulos más votados por sus fans. Según la revista de la que extraigo el dato, también se hará un repaso al origen de cada uno de los personajes, así como a los momentos más divertidos y más extraños de la serie. Además, a lo largo de esta semana veremos los diez mejores capítulos -también escogidos por el espectador-. De momento, está siendo algo decepcionante porque aunque los capítulos elegidos están bien -los Simpson nunca llegan a estar mal-, tampoco son aquellos que consideraría los diez mejores de las últimas veinte temporadas.

Y hablando de los Simpson, ¿a alguién más le parece que sea Bart el menos interesante, divertido y carismático de la familia? Mi favorita es Lisa -no gravita el hecho de que comparta dobladora con Rory Gilmore...ejem-. Homer es mi héroe y adoro a Marge y a Maggie, pero no siento la misma simpatía por Bart. De hecho, los capítulos en los que la trama gira en torno a él me produce cierto hastío.
Psd: espero que apagón de ayer no nos afecté hoy... ¡Necesito ver B&S"!

lunes, 23 de julio de 2007

Pepperoni also deserves an answer

DEAN: Si estás comiendo una pizza y Lorelai dice que el pepperoni se ha
enfadado con las setas porque las setas tienen mucho morro y coge un pepperoni y
el pepperoni te pregunta qué opinas... no te rías, contesta al pepperoni.


(2ª TEMPORADA)

Todo fan que se precie se sabe los diálogos más ocurrentes y absurdos de las Gilmore e identifica rápidamente a qué temporada pertenecen (aún el capítulo algunos). Todo fan que se complazca de autodenominarse así recogerá los diálogos en su blog (de tenerlo, sino se limitará a pronunciarlos a viva voz y siempre que pueda -o incluso si no viene a cuento- en cualquier acto social). Éste es uno de los mandamientos del Decálogo gilmoriano. ¡Aquí viene el primero que transcribo en mi blog!

viernes, 20 de julio de 2007

Are you going to Scarborough Fair?

Estaba yo a lo Dustin Hoffman oyendo a S&G en mi Mp3 -sólo que en lugar de tumbado en una colchoneta hinchable, estaba reclinado en mi hamaca piscinera y elevado sobre las cabezas de los demás bañistas-, cuando me doy cuenta de que son cerca de las siete -¿o siete y media?- y en mi móvil tengo varias perdidas de Xos y un mensaje en el buzón de voz que por no estar activado es más inservible que un reloj en la muñeca de Magneto. Tenía, pues, la frente tan perlada por el sudor que el móvil se engancha en mi oreja como si tuviera cinta adhesiva y empiezo a chillar al oír la voz de mi amiga-así nos comunicamos los abuelos como Xos o yo- hasta que logro adivinar que pretende organizar una cena para esa misma noche.
-
Por el camino todos van en parejita, pero Ira -que también tiene- está sola esta noche y hace sus divertidos pucheritos y pone voz de marioneta lorquiana en el balcón ("¡Vecinooooooooooooo!") así que el espectáculo es menos deprimente. ¡Gracias!

jueves, 19 de julio de 2007

I can't live without TV series

Hace unas escasas semanas me puse el último capítulo de temporada de "Grey's Anatomy" con la única razón de despedirme de su pánfila protagonista. No se crean que me molesté en ver todo el capítulo, sino sus últimos quince minutos... ¡Qué interminables minutos frente al televisor! Hubiese preferido que me arrancarán las uñas de los pies con pinzas oxidadas a volver a ver la cara de esa insulsa plantilla de médicos... ¡Que no me subo al altar! ¡Que si tú no lo haces, nos condenas a las dos, atontada! ¡Que no hay boda! ¡Que se acabo todo definitivamente! A ver si es verdad, señores, que se acaba todo definitavemente y no os renuevan los contratos para otra temporada más que con las que tienen que llegar aún a España ya hay suficiente.
Aunque es mucha mi antipatía (irracional, dirán algunos) por "Grey's Anatomy" y "House" - o "Two and Half Man", todavía no me he reído con ninguna de sus situaciones...-, es mayor mi afición por un sinfín de otras maravillosas series norteamericanas: "Desperate Housewives", que sobrevive en su destierro en la TV2, donde continúa sufriendo las aberraciones de una programación sin pies ni cabeza (hooray 4 the nicest housewifes of Wisteria!); "Brothers & Sisters" con una fantástica Sally Field, una madre demócrata hasta la médula -y en muy buena forma física y dialectal- y Calista Flockhart como su hija republicana -me encantan sus discursos políticos dentro del ámbito familiar- acompañados por un plantel de solventes actores como Rachel Griffiths -conocida por el papel de Brenda Chenowith en "Six Feet Under", otra genial serie, o el de dama de honor de Julia Roberts, hehe...-, Matthew Rhys, Patricia Wetting o Ron Rifkin, por decir algunos de mis preferidos; también "Gilmore Girls" que sigo vía internet y con un retraso de dos temporadas y media -ya estoy a punto de acabar la quinta-; la recién descubierta y glamourosa "Dirt" -que también sigo vía internet y en versión original subtitulada- con esa pareja protagonista tan suculenta como la gélida periodista Lucy Spiller-Courtney Cox y el esquizofrénico fotógrafo Don Conkey-Ian Hart; la estupenda "Nip/Tuck" con otra brillante y sexy pareja protagonista y una horda de bellísimas pacientes; "Queer as Folk", transgresora como siempre y con un par de personajes que soportan la serie bastante bien, malvive en su tercera temporada la incertidumbre de la programación actual en Cuatro; y "Criminal Minds", la que peor llevo debido a que la emiten el fatídico viernes.

domingo, 15 de julio de 2007

Rest

"Cuando calienta el sol aquí, en la playaaa..."

Soy un perfecto niño yanqui con ínfulas de modernidad british.

El sábado amaneció cubierto por un abrigo ceniciento de aletargadas nubes. Fueron los gritos de los pamploneses -los autóctonos y "los de paso"- los que me separaron de unas sábanas que permanecían intactas de la noche anterior -eso de que te despierten los tibios y acariciadores rayos de sol es algo que solo sucede en las películas de Meg Ryan- y con una cabeza de la que pendía aún el cartelito: "Fuera de servicio". Mi padre me comenta entre risas que las pamplonesas quieren ser corredoras de los San Fermines y que en lugar de toros, el Ayuntamiento va a encerrarles vacas y terneras en los corrales... Mi mirada es casi abúlica porque mi comprensión en ese momento es nula. Una hora más tarde, me encuentro con mi camiseta XXL de Che Guevara -que un pariente trajo de su periplo cubano-, mis piratas anchos y las bambas en descomposición. Mi padre y yo tardamos alrededor de dos horas en adecentar el automóvil tras una lucha sin tregua con el limpiacoches. Me siento como un niño de Miami limpiando su Mercedes clase S descapotable, versión obrera-cañí, por supuesto.



De este modo, prosigue el niño de Miami con su desenfadado día de playa. Echo un vistazo a mi alrededor y me doy cuenta de que lejanos están esos bañistas a esos otros de "Atasco en la nacional" -cosa que presumo porque no he visto más que un reportaje-. Todos ellos dorados y con sus cuerpos atléticos no tienen la necesidad de lanzarse a la toalla en modalidad "manta" para esconder los michelines. ¡No los tienen! Podría parecer un capítulo de "Baywatch" sino fuera por la cantitad de mujeres haciendo topless.

Esa noche me voy a dormir tarde. Mi cena ha consistido en un perrito caliente, comprado en una paradita muy grasienta, en la que los bañistas de Sitges jamás debieron poner sus también atléticos pies -aunque quién sabe, las liposucciones están al orden del día entre los españoles y españolas de hoy-. Casi me duermo oyendo al émulo de Boney M, pero me mantengo en pie hasta llegar a casa a las tres de la madrugada, momento de la reposición de "Night Court" y las pastitas de hojaldre. ¡Ahora lo recuerdo! Antes de dar con la serie, veo la última media hora de la rare "Nowhere" de Scott Caan. Totalmente desconcertado por el final -eclosión del humano y nacimiento del alienígena tras declaración gay del protagonista- y aún más al ver los títulos de crédito y toparme con nombres como Mena Suvari, Beverly D'angelo, Ryan Phillippe, Shanen Doherty, Denise Richards, Heather Graham o Chiara Mastroianni -la verdad es que ni Woody Allen reúne a este reparto ni aunque se lo proponga...haha-.

Al día siguiente, mi cuerpo se despierta de forma natural pidiendo más dosis de sol -síntomas claros del bronceamiento enfermizo californiano-. Sin embargo, hoy toca día de piscina, donde los cuerpos esculturales aparezcan en dosis pequeñas, no dañinas para la retina y apropiadas para una conciencia post-hotdog. La lectura de "El banquete" parece lo más propio cuando sólo quedan cuatro semanas para pisar suelo ateniense. La comida hace cantar a los ruiseñores y silencia mi estómago: pollo asado relleno de ciruelas -esta noche le pediré a Dios que la cocinera viva por lo menos cientocincuenta años más-. La tarde transcurre sosegada con una puesta al día de mis series de verano -¡bendito Ares!-.

psd: Ya he visto la quinta entrega de "Harry Potter". Imprescindible para incondicionales de la saga. Rápidas, pero bellísimas secuencias con las Casas del Parlamento, la City o el Támesis y sus puentes como escenario -de hecho,éste impera sobre vuelo de la Orden-.

miércoles, 11 de julio de 2007

viernes, 6 de julio de 2007

"I do"



"Sí, quiero"

"¿Por qué se tiene que llorar en las bodas?" me ha preguntado intrigada una compañera de la ofina esta mañana. Pero, yo reformularía la pregunta hasta el siguiente resultado: "¿Por qué se tiene que hacer llorar en las bodas". Y es que es en ese "hacer" que radica el meollo de la cuestión. Cada una de las costumbres, actos, palabras de ese día parecen estar destinados a accionar los resortes de lo afectivo-emocional hasta reforzar la indústria papelera por la titánica producción de clínex para bodas.

Psd: ¡No podía faltar la fantástica Hepburn!