martes, 22 de abril de 2008

Now I'm one of You


Tras casi cuatro meses de evitar spoilers de la cuarta temporada de Lost, hoy puedo decir que soy uno más de vosotros y que ya no tengo miedo a leer vuestros posts: ¡mañana empiezo a seguir las andaduras de los losties a ritmo U-S-A!


Como todos (o quizá solo algunos) sabréis, el viernes pasado salió publicado un artículo titulado "De Perdidos al río (por cuarta vez)" en el EP3 sobre nuestros andrajosos, pero heroicos amigos. Al final de éste, se incluían dos pequeñas secciones firmadas por otro periodista. Como la clasificación de fans que proponía me pareció no carente de cierta verdad y, por descontado, divertida, os la transcribo para que cada uno de vosotros, podáis definiros -estoy seguro que algunos, como a mí, se sentirán como una combinación de dos o tres categorías distintas-:


El planeta está repartido entre los que nunca han visto Lost y todos los demás. Los fanáticos, a su vez, se dividen en ocho razas. ¿A cuál perteneces tú?


1. El desentendido. Grupo minoritario que ve los capítulos un poco por TVE y otro poco por cable, sin atender a la cronología natural. Es una raza que nunca sabe si primero cayó el avión y después Hugo se hizo millonario, o al revés.


2. El ansioso. Ve los episodios por Internet porque no aguanta la espera. Primero en inglés, a las cuatro horas ve el episodio de nuevo con subtítulos en portugués y, mientras tanto, va haciendo refresh hasta que en su ordenador aparece el subtítulo en español.


3. El memorioso. Extendida raza que promete no seguir viendo la serie hasta que desvelen qué demonios hacía un oso polar en una isla del Pacífico.


4. El bibliotecario. Especie que nunca antes había tocado un libro y, gracia a las referecnias de Lost, ya ha devorado 12 volúmenes de filosofía, 4 novelas cortas de Dickens, la obra completa de Stevenson y el Contrato social de Rousseau.


5. El desencantado. Vio la primera temporada boquiabierto y en la segunda empezó a perder la fe: demasiada preguntas sin respuestas, demasiado freak alrededor del éxito. Ahora odia Lost y adora 24.


6. El crédulo. No le importa el hilo narrativo, nii los misterios sin respuesta. Es amante incondicional, y si en el próximo episodio todos los náufragos aparecen en el planeta Urano con el pelo platino y recitan a Shakespeare, no pasa nada: todo tiene su porqué.


7. El "conspiranoide". Extravagante grupo que dice haber visto al menos un cruce de tramas en cada episodio. No le alcanza con haber descubierto la cara de Walt en una caja de leche Dharma, o un vídeo de Sayid en medio de una flash-back de Hugo. También asegura haber visto a Kate besando a Fiti en un capítulo de Los Serrano.


8. El jesuita. Sólo tiene vida para pregonar sobre Lost al que nunca la vio. Te la graban sin preguntar, te envían fondos de pantalla y, si aún así no logran convertirte, te encierran un fin de semana para pasarte la primera temporada completa.

Casciari, Hernán. "Las razas de Perdidos" (XVIII/IV/MMVIII) El País, Número 151, pp. 10-12.

Yo soy un híbrido entre "el ansioso" y "el jesuita" (aunque creo que todos tenemos algo de jesuita cuando se refiere a series de televisión...). ¿Y TÚ qué eres?


lunes, 21 de abril de 2008

In & Out of Spain

ELEGY (domingo)



La nueva película de Isabel Coixet hace gala una vez más su distintivo sello, aunque en ocasiones echemos de menos su toque personal en el guión. No obstante, Elegy sobresale por la elocuencia de un discurso verbal comedido, donde a veces las palabras adquieren la altura de un texto poético en el que el silencio es tan importante como el mismo verso. Los diálogos entre el profesor y Consuela encuentran una magnífica correspondencia en la distinguida e intimista fotografía de la película. La ciudad de Nueva York se nos presenta como una completa desconocida a través del objetivo de la cámara de Coixet, quien escoge unos exteriores de una sugerencia estética que supera el mero targetismo postal, pues adquieren toda la significación del presente inmediato, del momento, del ahora. Su atenta mirada a una Penélope más bella que nunca funciona de filtro intensificador ante la ceguedad amorosa del personaje interpretado por Ben Kingsley. El actor británico en su gran alarde interpretativo como profesor sexagenario que vive la vida con la liviandad de un muchacho de veinte queda consumido en la presencia iridiscente de la cubana Consuela. Penélope Cruz se transforma en un bello animal al que la camara adora, como ya ocurrió con su espléndida Raimunda, demostrando que los títulos yanquis no hacen honor a su bon faire interpretativo. Con estos elementos en juego, no resulta tan extraño que Coixet, encerrada con los dos protagonistas y su técnico de cámara en el set, no pudiese evitar derramar unas lágrimas ante tal despliegue de belleza y dolor. Porque en esta película, belleza y dolor, vida y muerte juegan a ser una misma cosa. ¿Alguién ha conseguido penetrar jamás el espíritu de la bella Consuela? ¿Ha podido atravesar alguién la cárcel que constituye el cuerpo demasiado bello de la protagonista ? ¿Dónde existe hay belleza puede dar lugar también a dolor y tormento? ¿O son éstas ideas antitéticas incapaces de conciliarse? El tono elegíaco que sugiere el título atraviesa la película de Coixet quien una vez más ahonda en unos temas que ya nos son habituales en su obra. Las repetitivas cortinillas del plano de las manos tocando el piano; la voz en off del meditabundo protagonista que no sabemos si rememora o narra desde el presente; unos personajes excesivamente abstraídos en el devenir de sus vidas, resultan tan inquietantes como la misma presencia de la muerte, compañera infatigable de la obra de Coixet.



FUERA DE CARTA (viernes)




La opera prima de Nacho G. Velilla gusta, pero no conquista. Javier Cámara y Lola Dueñas se convierten en una versión cañí de Will & Grace, donde el restaurante chic de Chueca da tanto juego como el amplio apartamento de la pareja neoyorquina. Sin embargo, la película no tiene la frescura de A mi madre le gustan las mujeres. Abusa de unos clichés que, si bien funcionan y producen la carcajada del espectador común de Aída -entre los que me sumo-, no aportan nada nuevo. Sin embargo, no parece que sea esta la intención de su director por lo que uno puede relajarse y reíse con los chistes malos sobre mariquitas que pronuncia un incapacitado Luis Varela y no sentirse mal por ello. Chus Lampreave no suaviza la homofobia latente de su marido en la ficción y con su simpatía habitual pone de manifiesto la todavía creciente desinformación y confusión entorno a la cultura queer. Otro motivo habitual de todo producto ficcional gay: el homosexual armarizado, interpretado de forma bastante solvente por el chileno Benjamín Vicuña en la piel, curiosamente, de un futbolista argentino. Javier Cámara, aunque habrá quienes acusen cierta sobreactuación, se mete al público con un personaje egotista, malhumorado y algo plumífero -véase su genial papel en La mala educación-. Lola Dueñas, por su parte, una devorahombres hiperestésica y con muy poca suerte en el terreno amoroso, consigue sobrepasar las limitaciones del papel con su radiante simpatía y sus innegables dotes para la comedia tras dejar claro que también da la talla en papeles sobrios como el de Lola en Mar adentro. Fernando Tejero, sin embargo, aburre en una papel visto en otras ocasiones y finalemente nos sorprende la aparición de nuestra propia versión de Abigail Breslin encarnando a la hija pequeña del actor de Siete vidas. En conclusión, estamos ante una película sin pretensiones ni innovaciones en la que la corona de queer no queda claro si es para Dueñas o Cámara.

sábado, 19 de abril de 2008

One will be revealed


La flota de Galactica y los civiles que se encuentran a su cargo han llegado a un final de temporada mucho menos crítico que su anterior, aunque no por ello, menos interesante. Algunos misterios celosamente guardados, como la identidad de los últimos cinco cylons, fueron parcialmente revelados. Algunos personajes como Baltar y Apollo nos soprendieron con un cambio de rumbo en sus vidas amorosas, en sus carreras, en sus trayectorias vitales dentro del mundo de Battlestar Galactica. Otros secretos largamente larvados, como el que giraba entorno a Sharon, se resolvieron en un abrir y cerrar de ojos, de forma algo incoherente, sin grandes explicaciones y demostrando lo fácil que es, no solo desaprovechar, sino detonar una escena de tanta sugerencia dramática. De este modo, entre pleitos y revelaciones (que no pitos y flautas) llegamos al final de una temporada irregular: un comienzo inmejorable; una serie de capítulos carentes de cualquier atractivo argumental, intercalados con otros (algo mejores) donde veíamos la todavía desconocida vida cyloniana, y el broche final con un último capítulo trepidante que satisfacía muchos de los holes que nos carcomían a los fans. Su principio y final, lo más logrado. Es en este final donde se crea un atmósfera de suspense, de inquietante por esperada sensación de que algo importante va a ocurrir, donde la elección de All Along the Watchtower de Bob Dylan como la canción que se introduce de forma persistente en las cabezas de los cylons dormidos es todo un acierto, ya que contribuye a intensificar el tono crítico, tarquicárdico, del momento. Y por si esto fuera poco, para ir abriendo apetito, la desaparición y posterior resurreción cual Ave Fénix resurgiendo de sus cenizas de la "Estrella" de la serie consigue no solo uno de los finales más redondos en la historia del serial de ciencia ficción sino que también pone de manifiesto que un final así se merecía estar precedido por unos capítulos a su misma altura y no por simples capítulos de relleno.

jueves, 17 de abril de 2008

My favourite things

Mis padres me inculcaron desde mucho antes de mis años imberbes un amor fervoroso por el Séptimo Arte. Antes de cumplir un año y aprovechándose de que nunca he sido un niño excesivamente movido, ya me llevaban con ellos a ver películas de todos los géneros y metrajes. No había película de ciencia-ficción, suspense o terror que me amedrentara ni comedia o peli de acción que me perdiera. Además, mis padres se nutrieron durante sus primeros quince años de casados con una buena videoteca que íbamos acrecentado semana a semana con nuevos títulos. De esta manera, no sólo veía con ellos los últimos estrenos por todas las salas de Barcelona -entonces los complejos multicines, mucho más impersonales y carentes de encanto no existían con la proliferación de ahora-, sino que además durante los fines de semana disfrutaba de los clásicos de Elia Kazan, George Cukor o John Ford (por su parte, mi tía Tessie me daría a conocer a Polanski y Hitchcok los días que me debajan quedarme a dormir en su "casita de papel"). Sin embargo, de todos los pequeños géneros en declive que, sin embargo, mis jóvenes padres me dieron a conocer, uno se arraigó en mí con una fuerza inusitada. Lo que no consiguieron ni el spaggheti western y sus fantásticas bandas sonoras de Ennio Morricone ni el espectacular cine épico, lo logró el género musical. Mi padre me ponía a los siete u ochos años West Side Story, Hair, las películas de Fred Astaire y Ginger Rogers y las bandas sonoras de Jesuchrist Superstar y An American in Paris, mientras que mi madre, con unos gustos mucho más sentimentaloides, se encargaba de instruirme en películas como The King and I, The Sound of Music, Seven Brides for Seven Brothers o The Fiddler of the Roof.

Hoy ha estado lloviendo todo el día. Las gotas arremetían en su tangencialidad contra los fríos cristales de mi habitación. Aunque no me entristece la lluvia -al contrario- ni tampoco me produce terror que se desaten tormetas eléctricas o que un violento granizo martillee peligrosamente los vidrios, me han venido a la memoria algunas de las escenas musicales que me ponen de buen (o mejor) humor en los días y en las noches de lluvia. Todo lo engorroso que tiene el mojarse en los días de invierno (o en los días de primavera con visos aún de invierno), o toda la crudeza de pasar frío a causa de un viento que pone sobre sus hombros a la persistente lluvia, desaparece cuando te encuentras en casa y piensas en lo que fraulein Maria dice a los niños Von Trapp: "piensa en cosas agradables".

A continuación voy a colgar algunos vídeos de los momentos musicales que suelen mejorar mi humor. El primero es precisamente la canción My favourite things:





Un divertidísimo vídeo donde Tigrilla y los indios bailan al ritmo del tam-tam:




Put On Your Sundays Clothes de Hello Dolly!, cuando Barbra Streisand no había pasado aún por Nip/Tuck:





Leslie Caron como Gigi y una copa de champain:




Rita Moreno en America. Me encanta el inglés de estos niuricans (new yorkers+Puerto Ricans, lo he estudiado hoy en clase):




El trío de Good Morning (atención a la mamá de Grace (Will&Grace) y a la mamá de la princesa Leia (ya en el plano real)):





La genial I'd Rather Be Blue en Funny Face de Barbra (mi prima Anna se la pone a todo trapo en el coche):





La eeeenergy del principio de A chorus line:




¡Otro día más (aunque no mejor)!

miércoles, 16 de abril de 2008

Gala 1: Virginia Blues

La envidia es muy mala. El cainismo está tan en boga hoy en día como lo estaba en la época de Adán y Eva.

Ayer, Risto Mejide en un arrebato de sinceridad -de esa que lleva como música de fondo el sonido de un primer premio de una máquina de azar (o tragaperras) con el tintineo de monedas cayendo en una bandeja- le "informó" -empleo el entrecomillado para citar el mismo verbo que usó él- de que "sus compañeros la estaban poniendo verde, rajando de ella". Risto, ese virtuoso del tacto, hizo llorar a Virginia -aunque, en realidad, quienes le hicieron llorar fueron sus maliciosos compañeros-. Ella, una vez más, se había metido al público en el bolsillo con su interpretación de un tema tan intimista como "I'll Stand By You". Aunque me molesta la falta de delicadeza del show business, no dejo de estar de acuerdo con cada uno de los comentarios del publicista catalán -como un forero dijo: "duela a quien duela, no deja de decir verdades como puños"-. La voz de Virginia tiene la singularidad de una Leonor Watling, una Diana Krall o una Amy Winehouse (o para emplear un ejemplo utilizado en el programa, de una Stacy Kent). Acompaño este párrafo con una foto extraída de flickr donde el usuario colgó hace un par de años las fotos que hizo para un book a la entonces desconocida y rubia "Vicky", una cantante de blues de veintidós años acompañada de su sempiterna guitarra.

A excepción de la actuación de Virginia y Mimi y la de Noelia y Sandra, las demás me aburrieron hasta límites insospechados. Entre otras causas, la más significativa -al margen de la más obvia: la calidad vocal de los concursantes ayer por la noche- es la que apuntó la bloguera Elsah el viernes pasado en Pizzapazio: los títulos escogidos para cantar no acaban de atraerme. Otros años nos daban a conocer canciones menos conocidas -difíciles de oír en determinadas emisoras de radio- y que tenían el componente del culturizar un poco más al gran vulgo.
Vídeo de las bellísimas Virginia y Mimi cantando a dúo el tema de The pretenders en la Gala 1:

Vídeo del comentario de Risto acerca de las críticas a escondidas que Virginia recibe de sus compañeros:
Vídeo de algunas de las críticas de sus compañeros ("así rajaba, así, así x2, así rajaba que jo los ví) donde se evidencia la pelusilla que le tienen tachándola de "jugar a ser la niña perfecta" (en boca de Iván). ¡ÍVÁN DEDÍCATE A CANTAR!:

sábado, 12 de abril de 2008

...And Today with You All...

Noni Ryder (nops), Patricia Conde (noops), Audrey Hepburn (nooops), Leonor Watling (noooops) Lauren Graham (nooooops), Natalie Portman (noooo0ops)...

Marisol

De nuevo hoy, le dedico una entrada a Pepa Flores... A pesar de ser consciente de que sus posts son los que reciben menos respuestas, no puedo evitar dedicarle unas palabras a esta (una vez más empleo ese adjetivo que le viene como un guante) pizpireta actriz, cantante y bailarina. ¿Por qué? Aunque el nuevo material sobre ella me llega con cuenta gotas, pues desde hace alrededor de veinte años, Pepa vive retirada en ciudad natal, de vez en cuando, alguien sube al olímpico Youtube algún vídeo con una actuación de la malagueña que hasta el momento desconocía. Es el caso de esta versión de una canción del maestro Neil Leslie Diamond:



Éste otro vídeo es de una de mis canciones románticas favoritas (sé que os parecerá quizá algo hortera). La originalidad de esta versión de "Me conformo" radica en que los dos primeros versos están cantados en japonés muy probablemente para contentar a su extenso público japonés (como nuestra Leonor, triunfaba en tierras niponas).



Cabriola fue dirigida por Mel Ferrer quien en aquel momento era marido de la fabulosa Audrey Hepburn. Se dice que la actriz belga admiraba a la malagueña y que le acompañó a París donde la supervisó en cuestiones de moda, saliendo juntas de compra. Curiosamente en esta película, Marisol llevaba el pelo a lo garçon, peinado que puso de moda Audrey Hepburn en aquella época.



No sólo gozó de éxito en Japón, sino que en el país vecino, ese que nunca nos da puntos en Eurovisión, también la solicitaba. Este vídeo pertenece al programa Allegro del año 1966.





miércoles, 9 de abril de 2008

Gala 0: The Return of Risto...



A pesar de que ayer me miniatormentaba un examen que tenía que hacer hoy, aparqué los apuntes y me puse a ver la sexta edición de Operación Triunfo. Regresan, por tanto, los cansinos emails de Portalmix, los resúmenes vespertinos, los comentarios de Arús y Co. sobre los concursantes, las apuestas salchicheras entre los amigos para intentar pronosticar el ganador y también el omnipresente y poderoso merchandising del programa.

Pocos programas funcionan con la precisión de un reloj suizo como lo hace OT. Su Hermano Mayor, el otro reality que le saca cuatro años, GH, a pesar de su lóngeva vida y de suscitar aún el interés de la población más voyeur de Europa, tiene continuos problemas técnicos -acoplamiento de micros, tardanza en la introducción de vídeos-, un guión cuya presentadora deconstruye a veces en detrimiento del mismo y a favor de sus intereses particulares (Mercedes no existe la objetividad e imparcialidad más absolutas) y de unos concursantes que absorben el tiempo muchas veces en necedades desesperantes y que pone de relieve una mala distribución del tiempo. Sin embargo, esto no ocurre con OT. A pesar de que Jesús Vázquez se lamentaba del constante retraso que llevaban y a pesar también de la cantidad de bloques del programa, el ritmo gozó de un dinamismo, de una ligereza, de una habilidad para mantener la atención del público que debería contemplarse en manuales sobre cómo hacer un programa de televisión -no crean que tengo intereses creados en Telecinco (de tenerlos, tampoco lo diría ¡juas!)-. El programa me tuvo enganchado hasta más allá de la una y la prolongación del mismo con La academia en directo hasta cerca de las dos.

Sin embargo, cierta obligación de franqueza hacia vosotros, me obliga a explicaros parte del interés que me suscita esta sexta edición. Para empezar, mi exdirectora de la Academia donde cursé teatro musical hace cinco años atrás, Coco Comin, forma parte del jurado de este año. Esta mujer estuvo radiante, no sólo por su aspecto físico, cuyo mérito es doble teniendo en cuenta su edad, sino también por los comentarios brillantes que hizo. Sus palabras daban testimonio de sus décadas como docente en el mundo de la danza. Todo el discurso señoreado con una elegancia innata y aderezado con una referencia a un musical conocido. La misma Coco de siempre, aquella que en su primer día de clase te alienta con frases tales como "los bailarines no sudan, sino brillan". El otro elemento atrayente es que entre los concursantes se encontraba un excompañero de mi amiga amiga Ira y mío también. Su nombre es Iván y es de Barcelona. Retomando el tema del jurado, no puedo obviar el hecho de que Risto Mejide llegó a la gala en plena forma y ya en su primera intervención, soltó una de sus perlitas más demoledoras y mordaces: "Éste es el karaoke más caro del mundo." Noemí Galera -a quien el bloguero del Polo Norte le despierta abiertas simpatías- jugaba a ser el poli bueno. Supongo que el lavado de cara de hace dos ediciones atrás está todavía en proceso. El cuarto jurado, Javier Llano, aportó la sobriedad al critic team. En cuanto a la dirección, este año el trabajo ha recaído en manos del histriónico Llácer. Va a resultar interesante observar la lucha interna en la que se debatirá actor y cantante catalán para fijar una línea entre la fiesta que es La Academia en directo y la seriedad que implica el cargo de director. Suponemos que Kike Santander y Edith Salazar han considerado una pérdida de tiempo dar clases de politesse al heterodoxo Risto, aunque el público no va echar en falta enormemente las palabras alentadoras, horriblemente edulcoradas hasta la atonía más hastiada, del antiguo director y ex-jefa de estudios.

Los concursantes son 16. Con un simple barrido, unas pocas palabras durante su presentación y un escaso minuto de espectáculo, uno ya se podía hacer la idea de cada uno de ellos. No creo que este año vayamos a encontrar una gran diva como Soraya o Lorena. No obstante, tengo que admitir que resultan altamente interesantes, atractivas (en el sentido musical, vocal), algunas voces femeninas como la de esa "gótica" de arrebatadores ojos que cantó "Smile" con un magisterio sorprendente (no en vano, Risto ha visto en ella "un producto acabado"), la chica del Mama mía! o la andaluza con tanto a'te que llamó "chupachup" a Mejide. Virginia, Noelia y (no me acuerdo el nombre, ¡que alguien me lo facilite! ¡Ahm! ¡Anabel!) se perfilan como mis favoritas. Entre los chicos, de momento sólo me llama, la atención Chipper, el estadounidense, y Pablo (y quizá también el púber Ros).
Además, la noche contó con una Mónica Naranjo resucitada. Su voz seguía siendo tan vibrante, tan enervadora como siempre. La puesta en escena fue magnífica y el público entregado no dejó de corear su nombre, mientras que Mónica, esa cantante catalana tan querida, no podía ocultar una mirada cristalina al borde de las lágrimas.

¡Arranca OT 6!

Vídeo 1:

Vídeo 2:

martes, 8 de abril de 2008

More Physics on... The Big Bang Theory


Este fin de semana, acogí en mi casa a un amigo, Dr. en Física, que venía de Londres donde actualmente reside. Así que aproveché la visita para ponerle el piloto de The Big Bang Theory y saber qué opinión tenía sobre la recreación de la vida de un grupo de físicos. Contrariamente a mis suposiciones, la serie le gustó y se rió con un 90% de los chistes y situaciones del primer episodio. Esto constituye un logro no sólo porque como Dr. en Física no le pareció mal el retrato que hacían de él y sus colegas, sino porque, además, mi amigo goza de un severo espíritu crítico con el que guillotina un alto porcentaje de todo aquello que es del gusto del gran vulgo.

Es cierto que The Big Bang Theory no se caracteriza por su originalidad ni el argumento ni en la configuración de los personajes. No obstante, el argumento funciona y los personajes despiertan simpatía desde el primer minuto (en especial, Howard, Raj y Sheldon, quien se ha alzado como el indiscutible protagonista de la sitcom). Además, la serie cuenta con un ritmo ágil y espontáneo, en la que los diálogos tienen mucho Lorelai y Rory, solo que su absurdo no es resultado de una desbordante imaginación casi a modo de greguería ramoniana, sino de abstracción motivada por las continuas referencias al mundo de las matemáticas y la física.

Quiso el azar que mi amigo me invitara precisamente esta semana -semana en la que gracias a la entrada de Ánade sobre The Big Bang Theory, descubrí la serie- a salir con él y con otros amigos, doctores en Fisica. La velada fue tan friki como representa la serie. Fuímos a comer pollo frito, aunque este grupo de "cocos" frecuentan los japoneses, los turcos y los italianos (como Leonard y & Co.); al salir, nos detuvimos en las Ramblas, donde mi amigo, disfrazado de Riu (personaje de Street Fighter, para los despistados), simuló una lucha frenética con Balrog, interpretado por Eulàlia, la hermana pequeña de mi amiga y ataviada con unos boxers y unos guantes rojos comprados para la ocasión. La reacción de los transeúntes era digna del cuadro de Munch. Todos se detenían a nuestra altura boquiabiertos. Giovanni, mientrastanto, con un llavero de luz con forma esférica, lo meneaba rápidamente de un adversario a otro, dibujando la trayectoria de "la bola de fuego". Con estas mismas pintas, nos dirigimos a un pub a tomar unos cocktails, pero el sitio era tan chic para estos nerds que decidieron marcharse de allí y dirigirse a una sitio underground, cuyo único aliciente era la experiencia "sórdida"que adquirías tras la visita. Por ello, dada la proximidad de esta experiencia con el grupo de físicos, no me sorprende en absoluto los carácteres de los protagonistas The Big Bang Theory. No estoy negando el uso (abusivo, acumulativo) de clichés entorno a este ámbito profesional dentro de la serie, pero sin caer en generalizaciones, es innegable que Leonard, Sheldon, Howard y Raj representan individuos reales -que no todos-, en los que se han exagerado algunos de sus rasgos para provocar la risa del espectador. Sus problemas para relacionarse con el sexo opuesto no se apartan tanto de la realidad como ellos quisieran. Puedo dar fe de ello.
Sin embargo, hay algo que me llamó la atención. Mientras que mi limitada experiencia (consistente en dos o tres fiestas/salidas) me lleva a constatar que la serie no se aleja mucho de la realidad de una buena parte de estos individuos, al considerar el retrato que se hace de las mujeres físicos en la serie, no puedo más que disentir. En la presentación de la tesis doctoral de mi amigo, conocí a una de las chicas más bellas, sensuales e inteligentes (nuestra conversación fue corta y intrascendental, pero su coeficiente intelectual debe ser alto, considerando su status académico). Esta físico portuguesa se llamaba Mafalda y nada tiene que ver con la colega físico de Leonard. Aunque mi amigo sostiene que esta chica constituye una excepción, mi observación y valoración post-tesis de las mujeres físicos fue muy favorable. En este punto, me parece interesante hablar de Penny, el único personaje femenico con cierta embergadura dentro de esta serie. Esta vecinita que algunos rápidamente habrán tachado de tonta no resulta serlo tanto a medida que transcurren los capítulos. Su uso de la ironía, por ejemplo, vapulea a los 180 de CI de Sheldon, incapaz de detectarla la mayoría de veces. La chica, rubia hasta decir basta, funciona, sin embargo, de contrapunto ideal para la pareja de físicos.
Espero con ansia la nueva tandas de capítulos. Mientrastanto, revisionaré los once primeros -cierto es que algunos chistes requieren un review-.

martes, 1 de abril de 2008

Have you passed "Física & Química"?

Hace escasamente dos minutos, la primera temporada de "Física y química" ha finalizado. El final tenía algo de "Gossip Girl", con el coqueteo de las drogas de hoy, la fiesta improvisada en la piscina climatizada y un cuerpo inconsciente flotando en la superfície (el de Ruth). ¿A alguién más le ha venido a la cabeza el penúltimo capítulo de la chica cotilla? Cierto es que que en la serie española no tenemos ni a una esplendorosa Serena; ni a un pobre intelectual como Dan, último romántico del (Low) West End; ni a a la adorable bruja de Blair; ni a la lolita usurpadora de tronos rosas. No obstante, aquí tenemos a una profesora asaltacunas y a otra que sufre vaginismo (gran momento, y esperado -no tan esperado, en cambio, el beneficiado (Fele Martínez)- el del polvo en los lavabos). Debo admitir que por una vez una serie teen de producción nacional nos deja uns cliffhangers capaces de generar algo de suspense. Vamos unos cliffhangers dignos de llamarse así. Por un lado, esa minichoni llamada Yoli descubre el affaire entre su (reciente) novio y la profesora de filosofía (las profes de letras siempre han tenido más fama de casquivanas que las de ciencias...) y sin más dilación, ella y sus aretes de medio metro de diámetro se dirigen al despacho del jefe de estudios para soplarlo todo. Por otro lado, Blanca pierde por fin la virginidad (¡tiene la carrera acabada, para que os hagáis una idea de lo retrasada que va en el plano sexual, la pobre!), pero no junto a quien todos creíamos. Incapaz de esperar más, practica cruising con el exnovio de Irene, por quien ha empezado a sentir cierta atracción -mi opinión es que quiere adquirir experiencia para sorprender a Jonathan a su regreso-. Un tercer hilo argumental que queda suspendido, o más bien, "tenso", es el de Olimpia, quien decide abandonar a su marido, quien a su vez descubre que ésta le ha estado poniendo unos cuernos como tendidos eléctricos con el de Arte (¿¡qué os decía con las profas de letras!?). En el bloque adolescente, quedan muchas vetas abiertas: Fer conseguirá tambalear la heterosexualidad de Julio o éste persistirá en su enamoramiento de Cova (¿ésta él enamorado de verdad o sólo cree estarlo porque era la novia de su hermano y estando con ella se siente de alguna manera otra vez cerca de su hermano?); sabremos la verdad sobre los malostratos que sufre aparentemente Cavano; arrojarán algo más de luz al misterioso suicidio del hermano de Julio, con el que se abría la serie; nos será revelado aquello que acucia a Yoli, tal y como confesó varios capítulos atrás; se resolverá el triángulo amoroso entre Jan, Paula y Cabano. Y dejo para lo último ese gran incidente del final, que a mí particularmente me ha parecido del todo irrelevante, seguramente debido a que el personaje de Ruth no me despierta grandes simpatias. ¿Qué pasará con Ruth? ¿Se irá al otro barrio a hacer compañía a sus padres? (Estoy adoptando un tono algo xtarlingiano.) De momento habrá que esperar, pero no os inquietéis, renueva una temporada más, por lo que aquellos que hemos (a)probado física y química estamos de suerte.

Los primeros adolescentes televisivos con acné:

sábado, 29 de marzo de 2008

On the air...

- La constante "intertextualidad" entre M: I-3 y Alias que te lleva a creer que en lugar de una película sobre el agente Ethan Hunt, estás viendo un capítulo extendido de Alias, pero sin los actores de Alias, excepción hecha del cameo de Greg Grunberg, la aparición de Keri Russell que recupera la voz de la dobladora de Felicity y con la introducción de un personaje, un técnico informático algo friki - ¿¡alguién pensó en Marshall Flinkman?!, pues sí, diste en el clavo, como Marshall, y para rizar el rizo, compartiendo el mismo doblador-.

- La rara sensación, motivada seguramente por los comentarios de otros blogueros, de que al empezar la tercera temporada de Lost, voy a encontrarme con una temporada (no emplearé el adjetivo "irregular" tan manido al referirse a ella") con un contenido insatisfactorio.


- Las risas que me eché durante la explicación por boca de Meredith del final de temporada de Grey's Anatomy debido a la huelga de guionistas: "... la huelga de guionistas nos ha impedido continuar..."


- El desaliento ante la lentitud de las descargas de Alias a partir del 3x10.


- Tras la desaparición de Lena Olin, el aparente estatismo del personaje de Sloane, las agotadoras barreras amorosas de Sydney Bristow y Michael Vaughn, el cambio de mi foco de atención, puesto en la actualidad en el corrupto Sacks y la doblez moral de Lindsay. ¡Si no fuera por Marshall y la propia Sidney, me pasaría al bando de los malos! ¡Si hasta papá Bristow ha perdido parte del brillo del principio -sus últimos mejores momentos están al lado de mamá Bristow-!


- La incomprensible cancelación de The return of Jezebel James. Gracias a la bloguera Elsah por su posicionamiento favorable de esta mañana, aunque haya ido en detrimiento de la clase de inglés.


- El deseo imposible de que Yekaterina Derevko, en compensación de la ausencia de Irina, obtenga una mayor protagonismo en Alias, aunque Imdb me informe de lo contrario.


- La tala de uñas ante la incertidumbre de la identidad del último cylon. El amor creciente hacia los personajes de Shanon y de Dualla (¿Por qué su marido es idiota? Mucho músculo, pero poco sentido común.


- La incomprensible cancelación de The Return... (Bueno, esto ya lo dije más arriba, pero: Why? Why?)

Atención al Demiurgo que mueve todos los hilos de ese mundo de traiciones, pactos y revelaciones que constituye Alias. Pues es, ni más ni menos que Arvin Sloane, quien tiene en sus manos hasta al propio J. J. Abrams, a quien mueve como una marioneta a su antojo.

sábado, 22 de marzo de 2008

The Return of Jezebel James: PASS, of course!


No creo que exista en este caso juez@ más sever@ e inflexible que un@ gilmorian@ y en estos mundos de la blogosfera éstos constituimos una legión. Sin embargo, el nuevo trabajo de los creadores de "Gilmore Girls" parece no haber encandilado al público, a pesar de que el peso del sello Palladino es tan fuerte que el producto no solo es óptimo, sino además atractivo. Me llama la atención que en varios blogs donde se han ocupado del estreno, éstos hayan acabado esgrimiendo los mismos argumentos en contra de la serie. Y me resulta chocante que -sobre todo en los casos de los blogs que ya han visto previamente "Gilmore Girls"- se sorprendan de esa supuesta falta de coherencia en el conflicto inicial de la protagonista, generador de la trama principal que va a vertebrar aparentemente esta serie: la conexión de dos hermanas poco unidas por la imposibilidad de gestar de una y la necesidad de la otra para ser el útero de alquiler. Digo esto porque como muchos recordaréis "Gilmore Girls" arrancaba con la independiente y rebelde Lorelai almorzándose su propio orgullo con una buena taza de café y golpeando en la puerta de sus ricos y estirados padres para pedirles el dinero que necesitaba para que Rory pudiera ingresar en el costoso Chilton (colegio que le abrirá las puertas de su apreciado Harvard). Como Sarah y Coco, Lorelai y Emily (y Richard) tienen una relación casi inexistente y parece tan poco probable que Lorelai acepte la ayuda de sus padres (cuando durante siete temporadas trata de rechazarla) como que Sarah recurra a sus hermana para ser la madre de su bebé. En esto, ambas situaciones son descaradamente iguales. ¿Por qué deja entonces de parecer incoherente que ambas recurran "a medidas desesperadas": la una a retomar una relación deteriorada con su madre, cuando sabe que esto va implicar ciertas concesiones; la otra a intimar con una hermana diametralmente opuesta a ella? Por qué si a Lorelai hay algo que la caracteriza (al margen de su amor por el café) es el amor por su hija, mientras que Sarah parece buscar la realización impecable de sus deseos (como demuestran sus continuas y divertidas alusiones a las volteretas laterales de animadora durante todo el piloto). Esto es algo innegable: Lorelai es capaz de cenar todos los viernes con su insufrible madre si eso significa que Rory disponga de la mejor educación universitaria. Por su parte, Sarah se ha propuesto ser madre y lejos de ser un verdadero sentimiento o ansia de maternidad, parece tratarse más bien de una meta que tiene que lograr, sea como sea. En este aspecto, Sarah me recuerda enormemente a Monica Geller. De hecho, parece tratarse de un híbrido de ésta y Lorelai. Por ello, y teniendo en cuenta los comentarios que se emiten acerca de la personalidad de Sarah -especialmente la tocante al uso de su lavabo-, lo más lógico es que acuda a su hermana, a quien ya conoce y a quien puede tratar de modelar.

Por otro lado, está ese segundo pilar en la crítica de esta serie, Parker Posey. De nuevo, coinciden algunos blogs en que la actriz sobreactua. Bueno, en este sentido, se me ocurren decenas de personajes de sitcom en la que los personajes se astillan en mil aspavientos y se desfiguran con cientos de mohines a cual más exagerado. Si esto se diese en "Lost", "Heroes" o "Alias" (que quien haya visto los bloopers de la Garner, sabrá que ella también sabe poner caras) parecería inapropiado con el tono de la serie, pero en "The Return of Jezebel" parece un requerimiento que Posey "sobreactúe" en constrate con el espíritu (simpáticamente) desfallecido de Coco. El torbellino de Posey bajando la escalera en su primera aparición combina necesariamente con irrupción tambaleante de Coco en la cafetería. De nuevo, me viene a la memoria los distintos andares de Lore y Rory (equipada de su mochila XXL que le obligaba a caminar a grandes zancadas y ligeramente inclinada hacia delante).
En cuanto a la duración, tengo que reconocer que a veces algunos capítulos de series de cuarenta minutos me han resultado insoportablemente excesivos. Por ello, aunque siempre estaré a favor de un capítulo largo, tengo que reconocer que la concisión de series como "Friends" o "Will & Grace" siempre me dejan el sabor de los placeres fugaces: el de una chocolatina a medianoche o el de una ducha en pleno agosto.

Una vez lanzada mi defensa, voy a enumerar aquello que me ha gustado de la serie: contar "nuevamente" con dos bellos rostros protagonistas; perderme "nuevamente" en los diálogos de una screwball comedy; toparme "nuevamente" con caras conocidas como las de Max Medina o Gypsi (embarazadísima, pero nuevamente -¡eso sí!- poseedora de un humor de perros); encontrarme "nuevamente" como telón de fondo con una casita acogedora que tiene una escalera que evoca aquella otra donde le gustaba atrincherarse Paul Anka; que "nuevamente" aparezcan estantes de libros (en "Gilmore Girls" debido a la afición por la lectura de Rory; aquí a causa de la profesión de Sarah como editora de libros infantiles); que "nuevamente" se haga alusión a Pippi Langstrum. ¡Así que si ya no eres un "virgen de Pippi" esta serie no puede más que gustarte!

sábado, 15 de marzo de 2008

A romantic movie (more)....

Como a Malcom y a Jane, a mí también me gustan las bodas. Si contara todas aquellas bodas a las que he asistido, probablemente llegaría a un número muy cercano al de la película 27 Dresses. Sin embargo, mi vinculación y participación en ellas es notablemente menor que la de la protagonista de esta película. Con la única excepción de la boda de Marta y Manel, en la que fui el padrino (para ello, tuve que asesinar a varios capos rivales de la mafia barcelonesa). En mis manos cayeron varias gratas responsabilidades como comprar los ramos de la novia y las damas de honor, organizar la incursión en la casa de los novios para realizar las bromas dentro de ella o preparar el montaje fotográfico acerca de su historia de amor (algo que hice conjuntamente con la bloguera Elsie) para proyectarlo en el salón tras el pastel. En el resto de bodas, me he limitado a ser el mero espectador (siempre sin acompañante) parapetado entre la tía Maggie y la tía Lucy, soportando a veces conversaciones carentes de todo interés, en las que más de una vez dejaba como constancia mi cuerpo, pero dejaba volar mi imaginación lejos de esos manteles blancos de puntilla, los arreglos florales de las mesas y la nutrida cubertería con sus diferentes copas de cristal y el reincidente bollito nupcial. Sin embargo, como los protagonistas de esta historia, yo también tengo mis momentos preferidos en una boda. Aunque coincido con el que mencionan en la película (y que no desvelaré aquí), otros son los momentos previos a la salida de la novia del hogar paterno (sobre todo si lo hace arropada por toda la familia y bajo un arco de flores) y el más preferido de todos: al finalizar el banquete, el momento en que se pasean entre las mesas al ritmo de alguna canción significativo ramo o cualquier regalo u objeto simbólico en ristre para, una vez detenida la melodía, entregárselo a alguien (normalmente a alguna amiga o pareja casadera o algún familiar o amigo que cumple años ese día).

A pesar de cumplir a raja tabla cada uno de los clichés rosas del género, esta película de los creadores de Devil Wears Prada (otra película ambientada en Nueva York que me encanta –lo reconozco, siento debilidad por las historias de amor neoyorquinas, con bellas protagonistas sacudidas por la violenta marea urbana y paseando modelitos de haute couture, paseando por Central Park o por alguna avenida con la archivista bandejita con vasos de café o montando números musicales al más puro estilo My Best Friend’s Wedding-) es divertida en dosis regulares aunque sin arrebatos de genialidad. El que hayan fichado a Katherine Heigl le suma atractivo a una película que no tiene mayores pretensiones que el de hacer pasa el rato entre motivos nupciales y bellos rostros. ¡Y lo consigue! Podría enumerar varios momentos divertidos y voy a hacerlo: el del desfile de fotos de Heigl con los diferentes vestidos de dama de honor y los breves flash-backs, el momento Bar Coyote con el tema "Benny and the Jets" de Elton John, la frase al taxista ("Son 140 dólares y Ud. sabe por qué) o tras el gong ("Ahí fuera no hay ningún cartel que diga silencio").
psd para los greynianos: Desconcierta algo que Heigl repita con la voz de Izzie y Marsden posea la del doctor Sheperd.


jueves, 13 de marzo de 2008

6,25 €

Ésta es la cantidad que debería devolverme el Estado HOY MISMO. Esto es lo que cuesta el trayecto en taxi desde mi casa hasta Plaza Universidad, el centro de Barcelona. El dinero que he soltado en la carrera en taxi a través de la Gran Vía porque hoy, NUEVAMENTE, los autobuseros han convocado huelga y como en mi barrio todavía no ha llegado ese símbolo de modernidad y progreso que es EL METRO desde los años veinte del siglo pasado, me he visto obligado tras más de media hora de estoica espera a coger un taxi y llegar a tiempo para hacer un examen de la Universidad. Ésta es la tercera vez en lo que llevamos de año -las otras dos veces, la huelga duró toda una semana-. Me pregunto por qué razón debería apoyar una huelga que sólo hace que causar molestias y producir nuevos gastos a los usuarios, ciudadanos de a pie, mientras los empresarios de TMB (o quienes sean que debieran darse por aludidos con esta huelga) siguen moviéndose con su cochazos (con chófer incluido, ¿por qué, no?) impunemente por Barcelona al margen de los desbarajustes que esta situación está provocando. Así que si esta mañana quería llegar a tiempo al examen tenía varias opciones:

- Sufrir una mutación genética causada por algún accidente nuclear o cósmico que me dotara de superpoderes para sobrevolar heroicamente la Ciutat Comtal hasta el viejo edificio académico.

- Levantar el bajo del pantalón hasta la altura de la rodilla y mostrar mis endurecidos gastrocnémios con la esperanza de que alguna conductora o conductor gay sediento de sexo (rápido, es decir, lo que durase el trayecto) se detuvierse y me acercase al centro.

- Acordarme de los hijos de p... que me robaron hace un par de meses la moto y con que la fuerza mental y mi voluntad combinadas corporizase otra moto que me llevara hasta la facultad.

- Coger una de las bicis del programa Bycing o como diantres se llame. ¡No, esta opción no es válida, todavía no han traído bicis a mi barrio, sólo tenemos la barra vacía de Bycing, inútil, muerta de risa, pegada a un muro lleno de graffitis en el culo del mundo.


Sin embargo, la única salida realista ha sido llamar a un taxi y pagar la carrera con todo el dolor de mi alma de estudiante con un poder adquisitivo bien ajustado. Y, de nuevo, me pregunto, ¿por qué debería apogar esta causa? Reconozco que todos los ciudadanos tenemos derecho a huelga, pero no debería ser esta una huelga eficiente, inteligente y bien organizada. ¿Están consiguiendo resultados con ello? Por las reiteradas huelgas, creo que la respuesta está clara: ¡NO! El único perjudicado, repito, es el usuario. El estudiante y el trabajador. ¿Servicios mínimos por tratarse de un barrio sin otro transporte público que no sea el autobús? Bueno, cabe añadir que eran tan mínimos que resultaban inexistentes. Para regresar, he decidido acortar parte del camino hasta casa haciendo un trayecto en metro y coger el autobús en Plaza España. Sin embargo, en la parada habían al menos treinta personas tratando de subir a un autobús en el que no cabía ni un alfiler, ni en su cabeza ni en su cola, pues la gente se agolpaba contra los cristales. Pero, claro, esto solo ocurre en ciertos barrios. En estos momentos, llego a pensar que Francesc Candel, nuestro escritor, aquel que publicó decenas de novelas y ensayos a favor del cambio social, denunciado el estado mísero de ciertos barrios, de ciertos núcleos urbanos periféricos, del lugar de hacinamiento del emigrante y del obrero, vivió para una causa que todavía hoy, en pleno siglo XXI, sigue estando vigentísima. Estoy muy indignado. Mientras Ana Rosa Quintana apela a Rodríguez Zapatero para que tome cartas en el asunto del irrisorio vestido de novia de Belén Esteban, muchos cientos de habitantes barceloneses tenemos que sufrir unas infraestructuras deficientes solo encaminadas al enriquecimiento de un sector de la ciudad, pero que no garantiza cada uno de nuestros derechos. Tenemos que aceptar estas huelgas, pero también a los carteristas que en la Plaza España intentan robarnos al subir al autobús ante la aparente pasividad de las autoridades pertinentes y del autobusero que ni se molesta en alertar (llevo dos semanas observando tentativas de hurtos, todos frustrados, uno de ellos por mí).


Estoy tan indignado que hoy me había dispuesto a no pagar, pero como al final he optado por coger el metro y recorrer la Gran Vía a pie para llegar casa ante la incertidumbre del servicio de autobuses, no he podido llevarlo a cabo. Una manera eficiente de hacer una huelga, sería que los mismos autobuseros instasen a la gente a no pagar durante unos días o incluso varias semanas. La pérdida de dinero de TMB prolongada quizás los haría reaccionar. El usuario se podría sumar a la huelga, ya que el servicio es tan insatisfactorio que encontraría mil motivos que justificasen la movilización (empezando por el encarecimiento anual de los billetes, pronto llegaremos a niveles londinenses). Pero, el autobusero -y siento caer en generalizaciones, pero obvio el empleo del "algunos autobuseros"- es tan egoísta que le trae sin cuidado. Y, aquí, informo del intento por parte de los conductores de autobús de aprovecharse de la huelga de estudiantes universitarios contra el Plan Boloña, coincidente en fecha y espacio, para aparentar una mayor número en su causa. Lamentablemente, ese día tenía una exposición y no pude asistir, pero me relataron los hechos y de ser así, me parece un gesto tan indigno que me provoca náuseas. Acabo aquí esta entrada de estilo panfletario y si has llegado hasta aquí con la lectura y no la has abandonado por el camino, te aliento a que recapacites en ello.

martes, 11 de marzo de 2008

Las Súperamigas contra el profesor Vinilo

Para aquellos amantes de lo retro, de las canciones de "La casa azul", de las artes marciales combinadas con música de los sixties, de las heroinas vestidas de colegialas, de los malos guapos, de los guiños musicales (horteras)... En fin, si en ti se reúne alguna de estas joyas, este corto de Domingo González, con Momoyo Miya, Lluvia Rojo y Bárbara Goenaga como unas especie de Powerpuff Girls y el actor y guionista Antonio Zancada, como el DJ más malooo, te va a encantar:

1ª parte:



2ª parte:

sábado, 8 de marzo de 2008

Sister, sister

Ésta es una de aquellas entradas que emulan (del verbo "emular", no de "emule") esa sección de "Parecidos razonables" de la revista Fotogramas y que tan bien funcionan como último recurso cuando te ves apremiado por el tiempo y tu espacio en el blog empieza a recubrirse de una fina película del polvo del olvido. El primer sujeto a comparar: Brigitte Bardot, ese mito erótico francés de los años sesenta, quien también se acogió al síndrome Greta Garbo a los cuarenta años de edad. Quizá no conozcáis su faceta musical, por ello, y para que me apreciéis y juzguéis por vosotros mismos su parecido razonable con una presentadora y cómica española, os cuelgo el siguiente vídeo:



Pinchen para ver a la vallisoletana pizpireta:

lunes, 25 de febrero de 2008

The Most Visited Restaurant in 2008: The Bardemcilla

La Bardemcilla (ese bar de Madrid) va a tener reservadas sus mesas hasta el mes de agosto. El mismo hecho de que postée sobre un actor cuyas únicas actuaciones que me han parecido sublimes son un par, Mar adentro y Antes que anochezca..., dice mucho de la repercusión de lo que ya es un hito en nuestra historia: el Oscar al primer actor español. Quizá alguna de sus primeras películas se hayan afianzado en la memoria colectiva del español, como podría ocurrir con Jamón, Jamón o Las Edades de Lulú o las más recientes Perdita Durango o Carne trémula. Sin embargo, este actor siempre irá asociado a la imagen que de él guardo en Huevos de oro -algo similar me ha ocurrido siempre con Maribel Verdú-. Y, seguramente, el problema sea mío, que sufro algún tipo de parálisis cinética y no puedo desdoblar al actor canalla de antaño del actor grave y profundo de los últimos tiempos. ¿Me sumaré al carro y falsearé la historia fingiendo que Bardem es un actor que me encanta y que siempre pensé que llegaría hasta donde he llegado? ¿Negaré que sigo simpatizando más con la figura de Antonio Banderas, aunque parezca que esté haya abandonado por completo su faceta como actor de cine? En cualquier caso, hay algo de lo que no me puedo deslindar y es que como toda prensa escrita lleva anunciando hoy a bombo y platillo, "Bardem ha hecho historia".
psd: No te enfades, Bardem, pero he optado por acompañar al texto de la foto de una de las invitadas, Jennifer Garner, en lugar de una tuya. Estoy seguro de que, de ser al revés, tú harías lo mismo.

jueves, 21 de febrero de 2008

Sydney isn't a mere city, she's much GIRL-more!

- ¿Viajes espirituales? Es decir, que no fueron físicos... .- pregunto buscando la corroboración de mi interlocutora.

- Sí, Sor María Jesús de Ágreda viajó como misionera a América y, de allí, no volvió.- responde Melina, contribuyendo a la leyenda de esta religiosa aportando sus propios hechos inventados, pues a juzgar por la abulia con la que la gran mayoría de mis compañeros estadounidenses han asimilado las hazañas de esta pionera de los viajes astrales en el S. XVII, parece que nadie más entendió que ella NUNCA estuvo allí.
- Pero, ¿no ha dicho que no abandonó nunca el convento de la orden franciscana de Ágreda? Nunca dejó Soria. Vamos, que siempre vivió en España... ¿O es que hay otra Ágreda americana?- vuelvo a preguntar. ¿Soy el único que ha entendido lo que ha querido decir el profesor Antonio Torres? A estos yankis les daría igual si ahora mismo el señor Torres se transformara por arte de magia en Íker Jiménez. No demudarían el rostro. No es que sea materia de examen, pero estoy empezando a dudar de mi tímpano anacarado desde la zambullida de 1999. Eso, o estos chicos sólo hacen que cotorrear, imitar al pobre profesor y no enterarse de nada. Mi amiga Melina y Yolanda se desmarcan del resto y prestan la atención debida al profesor.


- Mucho se ha escrito sobre las apariciones de Sor María Jesús... -Melina gira su cabeza hacia mí, por fin parece haber captado la proyección misionera de esa mujer que fue capaz de predicar la palabra de Cristo a indígenas americanos sin la necesidad de pisar el continente. Melina pregunta al profesor.
- Profesor, no lo entiendo. ¿Quiere decir usted que nunca salió de la Península, que esos indígenas nunca vieron a la Sor María Jesús de carne y hueso...?
- Exacto. Eso recibe el nombre de bilocación.- En este momento, todo el mundo parece comprender que la religiosa es algo así como un superhéroe... Jean Grey o el profesor Charles Xavier...
- O como Sydney Bristow, para que te hagas un ejemplo de bilocación.- añado en un susurro para mí mismo.

(Si no has visto la serie, ¡posibles spoilers!)

Efectivamente, Sydney Bristow tiene el don de la bilocación o, mejor dicho, multilocación. Repasemos: 1. Es una estudiante universitaria que saca tiempo para hacer un doctorado ¿en Historia? y, además, obtiene excelentes notas, 2. Trabaja para el SD-6, el cual le envía constantemente a cumplir misiones por la cuatro latitudes del planeta, 3. Sirve a la CIA como agente doble y, aunque la mayoría de veces sus servicios se reducen a una contramisión, otras, es enviada a realizar misiones específicas para este servicio de inteligencia (se debe tener en cuenta que en cada capítulo hace un mínimo de dos viajes por esos lares de Dios y, que en su mayoría, tiene que atravesar algún océano en avión, lo que se traduce en muchas horas de vuelo 4. Intenta mantener una humilde vida social (¡y menos mal que es humilde y que únicamente tiene dos buenos amigos, porque de lo contrario...!).
Siendo así, ¿cómo no iba a sentir admiración por un ser así? Una chica inteligente, bella y, además, bondadosa. Siempre tiene palabras dulces para sus amigos, nunca se lamenta de lo difícil de su situación y cuenta con una integridad a prueba de bombas. A ese desfile de pelucas, trajes regionales, vestidos de haute couture, licras desfallecedoras, disfraces de lo más variopintos, monos de trabajos y uniformes varios (ni el mismísimo Mortadello tenía un arsenal téxtil tan potente), hay que añadir sus dotes políglotas: francés, alemán, ruso, italiano, japonés, portugués, árabe (dominas varios dialectos) o hindi. Pero, mens sana in corpore sano... Sydney ha sido entrenada en defensa personal, tiene importantes nociones de karate, practica boxeo y, por si todo esto fuera poco, posee la agilidad y rápidez de una acróbata y la proeza atlética y flexibilidad de una gimnasta. Pero no se equivoquen, si después de alabar su inteligencia, creen que es carne de gimnasio sin la más mínima sensibilidad artística, es porque no le han oído cantar o no saben los conocimientos de literatura e historia que tiene. Y aún puede reunir más talentos: tiene altos conocimientos de informática, (como mínimo) vagos conocimientos de química (para crear explosivos al más puro estilo Team A, pero con mucha más sofisticación....), de tecnología avanzada (¿sino como iba ella a desactivar bombas?) y básicos de medicina (para contrarrestar los efectos de un virus, para evitar paros cardiacos inyectando epinefrina en el corazón o para crear más artefactos explosivos). De acuerdo, entonces, ¿ya les ha quedado claro qué características guarda Sydney Bristow?, pues son las mismas (ni una menos, en cualquier caso un par más como la ironía, la fascinación por la conversación absurda, las frikadas de Lorelai) que debería tener mi concepción de chica ideal.
El dechado de virtudes que es Sydney es menos increible, resulta más comprensible, cuando conoces a Jack Bristow y, posteriormente, a Irina, su madre. Ambos inteligentes, persuasivos, decididos y poseedores de una sangre fría que hace tiritar, resultan tan atrayentes como su propio retoño. Si durante la primera temporada disfrutábamos de las estupendas misiones de Sydney en compañía de Dixon (con alguna excepción de Vaughn), la segunda temporada no podía ofrecernos nada mejor que esas escenas en que la triada Bristow tiene que luchar hombro con hombro para alcanzar sus objetivos. Unas escenas trepidantes, con música acorde con el escenario y acorde con ese ritmo trepidante de la acción que mencionaba, unos cliffhangers apetitosos que te dejan el alma en vilo, un alud de giros argumentales con consecuencia de embebicimiento y una galería de secundarios pintorescos, inteligentes y/o infames.


Sydney ha ascendido como la espuma hasta el altar de los mejores personajes de serie, se ha encontrado con Lore y Rory, han conversado, han bromeado y, luego, han decidido compartir ese honorable primer puesto, objeto de mi mayor atención y afecto.

jueves, 14 de febrero de 2008

And the Award Goes To...

Tras varios días de retraso motivado por anclamiento intersecular con algunos saltos esporádicos al S.XVI y sorteando empujones y codos y haciendo alguna que otra zancadilla a alumnos de Brown, Columbia y UCLA para conseguir un asiento en la abarrotada clase del profesor Torres, por fin, consigo robarle unos minutillos a Chronos, antes de ir a clase de "Literatura y Mito", y así entregar los premios Veo, veo, quiero decir, los Arte y pico -gracias Anade y Xtarlings por premiarme a mí-. Y hablando de premios, CONGRATULATONS a las chicas más guapas y pizpiretas de la tele y sus fantásticos compañeros, los chicos -aquí anteriormente mencionados- de Sé lo que hicisteis... Ayer el hombre más bajo de la televisión se llevó un TP al mejor presentador y el equipo otro al mejor programa de entretenimiento. ¡Un beso para todos ellos! Y hablando de besos y, ya que hoy es San Valentín, hoy he recibido un beso anónimo al modo de las típicas targetas free de felicitación de algunos portales, sólo que era eso, un beso anónimo... el/la emisor@ era desconocid@... ¿no lo quiso firmar? ¿Tengo un/a admirador/a secret@? ¿Alguien más ha recibido un meme de éstos? Bueno, sea quién sea, ¡MUCHAS GRACIAS! Y ahora, sin más dilación, los nombres de los premiados:

1) Debes elegir a 5 blogs que consideres sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma. 2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/autora y el enlace a su blog para que todos lo visiten. 3) Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que lo ha premiado. 4) Premiado y premiador, deben exhibir el enlace de Arte y pico, para que todos sepan el origen de este premio. 5) Exhibir estas reglas

¡Uy, se nos escapan los caniches! (La presidenta Xan) Este premio viene dado por su "hermandad" con el mío, por la variedad de su red temática, por su afición al anecdotismo, por su transmisión de conocimientos de toda índole (literatura -¡Felicidades por finalizar Guerra y Paz, ahora sí que eres toda una Rory!-, música, cine, series de televisión, geografía...), por su tono íntimo y la cercanía de su autora y luego por razones puramente extrablogueras: por insistir tanto en el off-off blog (es decir, msn) para que viera Alias, que, junto a los posts de Anade, Alx y Ángel, me acabaron de convencer. Conseguí con ello el mejor sustituto sentimental a nuestras queridas e idolatradas Lorelai y Rory. Psd: ¡Además, fue una de mis lecturas pioneras en el mundo bloguero junto al de Almu!


Boulevard of broken dreams. (Anade) Éste es uno de aquellos blogs que te despiertan sana competividad y deseos de ser mejor bloguero. Además, no puedo rechazar cierto sentimiento de dejà vu en sus comentarios debido a la afinidad crítica y valorativa de los mismos. Al margen de la simpatía filológica, reflejada en su dominio de la sintaxis, en su riqueza léxica y en su estilo harto expresivo y desenvuelto, son muchas las virtudes de este blog y sus conocimientos seriéfilos y (no voy a negarlo...) de realities. Su pluraridad de perspectivas enriquecen el paseo por su Boulevard.

Day Zero. (Alx) La entrega del premio se debe a que en el último año ha sido mi particular Oráculo de Delfos. A sus vastos (de amplios, no de burdos) conocimientos acerca de la televisión (y cine y literatura, too), debo señalar -y agradecer- su predisposición a responder cualquier duda seriófila que se te antoje con un margen inferior a 24 horas, no en vano, sus días y horas parecen dilatarse, porque no hay serie que no haya visto y, además, dispone de tiempo para leer cinco veces más que el resto de españoles (según datos INE).


Xtarlings. (Salva) Premiado por su poder divulgativo y por parecer anticiparse a las noticias -especialmente a aquellas de carácter luctuoso- de tal forma que parece encontrarse en el mismo lugar de los hechos. A esto hay que sumarle su también amplia red temática y su preocupación por sus lectores a los que mima con sus posts-respuestas.

El blog de sunne. (Sunne) Por su cuidado diseño del blog y su genial cabecera -estoy enamorado de ella, así que cualquier día la plagio...-. En su blog todos los elementos estan perfectamente armonizados, los colores son suaves, las lecturas amenas y sus posts tratan un sinfin de serie -muchas de las cuales, lamentablemente, aún no he visto-. También premio el que sea un tipo que se pasee por el FNAC -aunque sea para hacer tiempo esperando a la novia- y su empeño en "serieadictear" a conocidos.

Como no acato muy bien las normas, he inventado un honorífico que va a....
El rincón de Luih. (Luih) No podía obviar su dedicación y su empleo de horas en construir uns posts tan serios, críticos y llenos de información. Además, fue el artífice de uno de los posts más emotivos y más elaborados sobre mis Gilmore, así que me he visto obligado a incluirle en los premios y saltarme las reglas. Espero no sentar precedente ni acabar sancionado... !haha!

domingo, 10 de febrero de 2008

A Night With the Hepburns

Ayer después del ensayo y antes de darle un buen empujón a Niebla de Unamuno, me aplatané en el sofá de mi casa, dispuesto a disfrutar de una noche con dos de mis actrices favoritas, las señoritas Hepburn. Antes me había pasado por el videoclub para salir con las manos vacías y, aunque tenía varias películas en casa, pendiente de ver, al final me decanté por el biopic de Mrs. Audrey Hepburn y por la Comedia (atención a la mayúscula) Adam's Rib de Mrs. Katherine Hepburn y su católico preferido, Mr. Spencer Tracy. La primera estaba protagonizada por la fantasmagórica Jen Love Hewitt quien encarnaba a la Hepburn. La caracterización estaba bastante bien, especialmente cuando la interpretaba durante los rodajes (como ocurre en Nun's Story o Sabrina) o en algunos otros momentos de su vida, pero con bastante frecuencia afloraba la actriz de I know what you did last summer y entonces se rompía cualquier tentativa de identificación entre el mito belga y la actriz estadounidense. La labor de mímesis de Jen Love es insufiente para entregarse por entero a la película que también cuenta con una logradísima Ella van Heemstra interpretada por Frances Fisher y Eric McCormack y Emmy Rossum como Mel Ferrer y Audrey Hepburn (durante su adolescencia). Los vestuarios y peinados son una recreación casi exacta en una Audrey que aparece y se desvanece continuamente en la pantalla y que abusa de la imitación burda sin lograr captar el espíritu del mito. Le daré una segunda oportunidad para: a)verla en versión original y saber si Jen Love gana con su propia voz (el doblaje era espantoso -junto al guión, idiotizaba a Audrey-, b)ver aquellos primeros minutos que me perdí. El final gana bastante con el último parlamento de Jen Love mientras rueda el final de Breakfast at Tiffany's, después de dejar boquiabierto a Truman Capote -el escritor quería a su amiga Marilyn para el papel de Holly- y con las imágenes sin sonido de la verdadera Audrey, poco antes de su muerte, en unos de sus viajes por África como embajadora de UNICEF. Justo después, me puse esa Comedia, Adam's Rib, en la que un fiscal (Tracy) y su mujer, una abogada feminista (Hepburn, of course) se enfrentan en un tribunal al defender, él, al marido adúltero, y ella, a la desquiciada mujer que se bate a tiros; mientras intentan que su idílico matrimonio no zozobre en medio de la polémica que está suscitando el caso en la ciudad de Nueva York.
psd: El próximo post sobre la primera temporada de Alias...

lunes, 4 de febrero de 2008

Juno's Maternity

Este viernes Marlango actuaba por segunda vez en el Palau de la Música. Elsa y yo teníamos entradas para el concierto de esa noche en los asientos situados detrás del escenario, así que después de comernos unos bocadillos en Plaza Urquinaona, los dos nos dirigimos hacia el Palau. Curiosamente, no había cola para entrar en el auditorio, sólo un par de mujeres enfundadas en sus caros abrigos y enjoyadas hasta las cejas dispersas en algunas mesas del bar-restaurant y una chica muy cute en la recepción. Pero, Elsa y yo íbamos hablando sobre Hillary Swank o algo parecido y no nos dimos cuenta de lo desértico del lugar hasta que nos dimos de bruces con el portero, entradas en ristre. "El concierto está cancelado. Leonor está enferma" nos espetó el hombre con la gravedad de un entierro. ¿Habría contraído la malaria? ¿Habría sufrido un grave accidente que la tenía postrada en cama desde la que sólo podía mover casi imperceptiblemente las aletas de la nariz? Elsie y yo no necesitábamos que cantase, nos conformábamos con que sentase a su faringoamigdalitis pultacea aguda en una silla arropada por un chal y la música de Pelayo y Óscar y con los cuidados y mimos de sus seguidores. Así que dedicimos hacer un cambio de planes. Después de ojear la cartelera de tres cines del centro, deribamos en unas salas donde las emitían en versión original. De ese modo, acabamos viendo Juno, la película que más risas me ha provocado por fotograma en el último año... -y creo que no exagero con la apreciación-. La nominada al Oscar por el mejor guión original, Diablo Cody, descubierta a través de su blog personal por un productor de cine de Hollywood, es la gran responsable de gran parte de la brillantez de ese producto. Su protagonista, Ellen Page, es la otra responsable del éxito de la película. ¡Está desternillante en cada una de las escenas y, además, consigue que el lector establezca una relación de admiración-ternura-simpatía por esa embarazadísima joven de dieciséis años. El resto del reparto está estupendo. Sus personajes son de lo más pintorescos: desde el padre protector y su pseudonovio (Michael Cera); pasando por la comprensiva madrastra y la hilarante Lee, su mejor amiga, o los padres adoptivos (Jennifer Garner y Jason Bateman); hasta Rollo (Dwight de The Office), Su-chin, la recepcionista punk de Women Now! o la chica del maldeojo. ¡Además, la banda sonora de la película es estupenda y Jennifer Garner es la encargada de hacer aflorar el sentimentalismo!




Comentario de última hora




Acabo de echar un vistazo a "Física y química" y como no dispongo de mucho tiempo y, además, estoy seguro de que algunos como Ánade o Alx, esta noche o mañana sin más dilación se ocuparán del piloto de la serie, no voy a extenderme en ello. Spoilers. La serie arranca fuerte: un adolescente permanece en estado comitoso durante un año sin que el motivo de su actual situación haya sido desvelado. Otros dos chicos conocen el secreto y, uno de ellos, torturado por el cargo de concienca que conlleva mantener el hermetismo entorno a lo ocurrido, acaba suicidándose. La idea de la que parte no está mal -de hecho, es mucho más impactante que el motivo de huida de Serena van der Woodsen, aunque creo que la serie no ha presentado correctamente a sus personajes y se ha perdido un poco en su propio hermetismo. Lo acertado de la elección de los actores es que tienen multitud de granos y muestran un cinismo y una indiferencia tan propia de buena parte de adolescentes que resultan más verosímiles que sus predecesores en "Compañeros". Otro acierto es el debate sobre el racismo. Los prejuicios raciales están profundamente arraigados en la sociedad y la serie no se corta ni un pelo a la hora de retratar esta realidad. También denuncia la cada vez más alarmante situación de los profesores, muchas veces desarmados ante situaciones que les desborda. Y, por último, está esa relación prohibida entre profesora y alumno, algo menos transgresora ahora que hace unos pocos años atrás, después del famoso caso que llevó a la cárcel a la docente o esa película magníficamente interpretada por Cate Blanchett y Judy Dench.