martes, 13 de enero de 2009

Prison Aida


Aída deja el barrio, dejando la casa por barrer, pero (¡eso sí!) a lo grande: "Si me queréis, IRSE". El asesinato de su yerno, de clara evocación almodovariana (véase Volver), a golpe de plancha por la madre coraje de la serie, provocará que ésta de con los huesos en la cárcel, explicando así su desaparición de la serie. Su despedida, entre lo emotivo y lo gamberro, con ese final metatelevisivo (las palabras de Aída a su hermano) y esas palabras de agradecimiento a sus compañeros-vecinos que translucen más sobre la actriz (Machi) que sobre el personaje, ha sido el que se merecía una serie de una trayectoria tan exitosa como la suya. Se va dando el relevo a su hija Soraya, aunque el auténtico legado recaiga en las manos de Aidita, quien muy probablemente consiga rellenar el hueco de su abuela en cuanto los guionistas dejen respirar al personaje, en lugar de buscarle frases ocurrentes cada vez que abre la boca. La materia prima está allí. El futuro de Soraya no parece en cambio tan halagüeño. A Ibarguren le va a hacer falta algo más que gritar como una poligonera para ponerse a la altura de sus compañeros. De momento, habrá que esperar a que el dramatismo que ha arrastrado el personaje con su irrupción en la serie, todo lo relacionado a los malos tratos, permita revelarse al personaje y demostrar su vis cómica, así como una mayor envergadura psicológica.
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2 comentarios:

Sunne dijo...

a mi Aída era la que menos me gustaba pero tampoco entiendo que sigan dejando ese titulo a la serie.

la verdad q fué un capítulo bastante dramático para ser Aída y me quedé pillao cuando Aída le dice al Luisma" eso es como en las series, que aunque la actriz se vaya, la serie sigu adelante"

jeje

veremos que nos depara el futuro pq los personajes ya se habían comido a Aída hace tiempo

Kike dijo...

Carmen Machi se ha ido por la puerta grande, eso está claro. A mí me gustó su despedida, aunque me pareció un poco exagerado el momento reunión en la calle.

En cuanto a Soraya, coincido contigo. Lo cierto es que de momento me está gustando, pero le falta muchísimo gancho cómico. Lo bueno de la serie es que no se sustenta únicamente en su protagonista, por lo que los secundarios podrán respaldarla con tranquilidad mientras se va haciendo con el personaje.