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viernes, 10 de octubre de 2008

My brainiac girls

Son inteligentes, guapas, algo frikis y responden a mi ideal de la chica perfecta. Ellas son:
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BRENNAN, Temperance. Una brillante antropóloga al cargo de un equipo de excelentes investigadores en el Instituto Jeffersonian que colabora con el agente Booth de la Unidad de Investigaciones de Homicidio del FBI. Además, es escritora de novelas policíacas, tiene un doctorado en algo así como "Modelos de vida alternativa en urbanizaciones residenciales" y ha trabajado en otros países desenterrando cadáveres de guerra, como en el caso de Guatemala. Su apodo es Bones ("Huesos") y le molesta que se dirijan a ella con este nombre. Se pirra por tener una pistola como la de Booth, le encanta llevar bisutería étnica y le han regalado un descapotable que tiene que aparcar en diagonal porque sino se le bolla. Domina el latín (entre otras muchas cosas), pero no sabe quien es Beyoncé o Colin Farrell. Se quedó huérfana a los quince años y durante un tiempo fue acogida por una familia adoptiva. Por ello, es algo brusca en el trato con los demás, no sabe relacionarse ni consigue empatizar con compañeros de trabajo o con las familias de las víctimas.


GILMORE, Rory. Ya en sus años preuniversitarios, nos deleita con sus refinados gustos literarios, hasta el punto de cargar en su mochila XXL con siete u ocho libros distintos para leer durante el trayecto en autobús. Sus años en la prestigiosa y elitista Chilton afianzan una extraña amistad con otra excelente estudiante llamada Paris. Los ataques de ansiedad de Rory antes del período de exámenes y sus capacidad de organización serían la envidia de la encargada de la agenda del mismísimo presidente de EEUU. Por ello, aunque su principal deseo es ser admitida en Harvard y aún pudiendo escoger a que universidad ir, al final se decante por Yale. Allí estudia Periodismo y, pese a un retraso en sus estudios motivado por un novio tonto, acaba la carrera a tiempo para graduarse en el cuarto año con todos los honores. Finalmente, es contratada por un diario online para cubrir la campaña de Obama. Su carácter es una amalgama de la locura heredada de su madre en constante pugna con su naturaleza responsable.

BRISTOW, Sidney. Tras siete años trabajado para lo que ella creía que era una rama secreta de la CIA, finalmente descubre la verdad y se convierte en espía doble para el SD6 y la Agencia. Ha estudiado Literatura en la Universidad y también prepara un doctorado en Historia. Domina como una docena de idiomas, tiene conocimientos de medicina, informática y electrónica y practica el King Boxing. De pequeña, dada su condición de niña superdotada, intervino en un programa estadounidense (más tarde robado por los rusos) para preparar futuros espías. Le gusta salir a correr y el empleo de pelucas variopintas. Sueña con recuperar a su hermana y a su madre y vengarse de Sloane por lo que le hizo a su prometido y a su mejor amiga en el pasado. Su padre y su actual novio trabajan con ella como espías del gobierno.

jueves, 17 de enero de 2008

Bon Voyage, MY GILMORE GIRLS!

(Antes de nada quiero comentaros que éste es un post largamente gestado, ya que por motivos académicos, no pude escribir el post en su día, esto es hace unos diez días. Como ya os comenté, quería dedicarles a Lorelai y Rory el tiempo que se merecían. Así es que hoy, después de mi último examen y ya con el resto de trabajos hechos y encuardenados, me pongo manos a la obra con ello. Intentaré no espoilear la serie y no explicar nada referente a cómo acaban los temas amorosos para nuestras chicas, aunque hablaré de aquello obvio que no supone en sí un spoiler.)

(Aprovecho también para haceros partícipes de dos curiosidades que he descubierto mientras hacía este post en medio de la melancolía más desoladora:
1. En la foto donde las Gilmore visten de Kimono con su casa transformada en Asia, aparece un póster de Sandra Oh. Me he fijado al buscar fotos para colgar en el post y toparme con ésta -si clicáis encima de la foto, os linkeo una foto donde sale íntegramente el affiche-. Los Greynians ya me confirmaréis si es ella, aunque creo que sí porque tengo entendido que Lauren y Sandra guardan algún tipo de relación.
2. Según el Google Earth, hay alrededor de una hora entre Yale y la casa de los abuelos de Lore, mientras que unos 45 minutos entre la universidad y el lugar donde se supone que se encuenta Stars Hollow y que viene marcado en el mapa del programa.)

(El vídeo tributo no os lo perdáis. Dí con él gracias al bloguero Luih.)


Como ya venía anunciando desde hacía unos meses, me he estado dosificando la última temporada de modo que viera el último capítulo (el número 154) haciendo coincidir esta fecha con ese otro día en que las ví por primera vez: hace un año ya de todo esto, el 6 de enero del 2007. Hace pues exactamente un año, en una de mis habituales visitas a la sección de películas del centro comercial, me sorprendí de mí mismo al no poderme sustraer de la mirada de dos actrices que aparecían beatíficamente retratadas en la caja de un pack de dvds. Sus ojos de un azul cerúleo me cautivaron de tal forma que creo que expresé en voz alta mi deseo de ver esa serie de la que hasta ese momento desconocía hasta su existencia y mi madre, que no debía rondar muy lejos de allí, me dijo inmediatamente que si lo deseaba, ése podía ser mi regalo del Día de Reyes. En ese primer momento, me llamó la atención sobre todo la muchacha del encendido jersey naranja y belleza clásica y grácil a lo Audrey Hepburn. No sabía entonces cómo iba a transformarme esa otra mujer que aparecía a su lado y que llevaba una chaqueta tejana abierta con un escote bajo y que en el reverso de la caja me amistaba ataviada con un pañuelo en la cabeza, salpicaduras de pintura en su rostro dominado por una gran sonrisa y desde el que vertía una mirada inteligentemente humorística. Ya estaba totalmente subyugado a las Gilmore y eso que todavía no las había oído hablar. En ese momento, debían sobrevolar varias docenas de alados Cupidos el techado de El Corte Inglés, porque aquello era amor (platónico, entiéndase) a primera vista y mi cuerpo todavía herido por las certeras flechas de los semidioses, se apropió de la primera temporada aceptando instintivamente la oferta de mi madre sin mayor dilación y dirigiéndose tambaleante al mostrador. Así, de esta forma, llegaron las Gilmore a mi casa y a mi vida y también a la de la pequeña Paulette. Por aquella época Paulette dormía en casa, así que las cuatro primeras temporadas las vimos juntos -si hay un solo placer mayor que el de ver esta serie es sin lugar a duda alguna el verla acompañado-.

Cada noche, cuando los demás ya dormían en casa, Paulette y yo subíamos al primer piso; cogíamos multitud de mantas; llenábamos la mesa de brioches, cereales, cartones de leche, chocolate y otros dulces, y nos arrellanábamos en los sofás. El acto se llevaba a cabo casi con celo de ritual. Nos echábamos dos capítulos cada día, aunque a veces repetíamos alguno del día anterior. Nos sabíamos hasta la canción sin letra de los menús que tarareábamos hasta la saciedad (de camino al colegio, mientras desayunábamos, mientras hacíamos cola para entrar en el lavabo) y luego nos poníamos los capítulos y de nuevo cantábamos con Carole King. Cuando una frase o un diálogo nos parecía desternillante, nos la poníamos una y otra vez y cuando algún personaje hacía una mueca o una acción divertida, congelábamos la imagen. Supongo que esto que explico os habrá pasado alguna vez con alguna otra serie o película. Luego, llegó el verano, me fuí a recorrer mundo, visité ocho países europeos y dejé a las Gilmore más separadas que nunca, debido a una tontería tan impropia de Rory que me dejó a cuadros. Sin embargo, el viaje estuvo salpicado de tantos momentos referenciales a las Gilmore que Cris desmostró ser poseedora de una paciencia de santa:


(Primera parada, en Francia.)
Al: Cris, pues Lore y Rory compran una pequeña réplica de la Torre Eiffel para Emily en su viaje por Europa, pero lo mejor es que aunque barajan la posibilidad de regalarle un traje de torero a Luke, al final se olvidan de comprarle un souvenir y entonces Lore recurre a un tarro de mermelada que Sookie y Jackson tienen en casa y le dice a Luke que fue hecho por una monjita francesa llamada Sochelle que se dedica a hacer un solo tarro de mermelada al año...
Cris: ¡Qué gracioso...! Un momento, déjame que mire el plano...
Al: ...pero al final le confiesa la verdad... ¡Uy! ¡Creo que eso de ahí es Notre Dame!
Cris: Veamos que pone en la guía... Representativa del estilo gótico francés...
Al (interrumpiéndola): Según Lorelai, Sochelle fue abandonada por sus padres en las puertas de Notre Dame.
Cris: (hace mutis)

(Quinta parada, en Grecia.)
Al: y cuando ya están a punto de regresar desde Londres, entonces conocen a unos tipos y se van a Irl...
Cris (categóricamente): No vamos a ir a Irlanda.
Al: Bueno, pero podemos pasar unos días en Turquía.
Bueno, espero que estos ejemplos ilustren el fenómeno fan que se apoderó de mí durante esos días. Y es que recuerdo otras series que me marcaron y se adueñaron de mi corazón como Party of Five, The Nanny, Dawson's Creek, Will&Grace o Everwood, pero ninguna con la fuerza de Gilmore Girls. Aunque mi profesora de Formas narrativas opine que sentirse identificado con los personajes es un acto vanidoso, no puedo dejar de afirmar que me he sentido identificado con sus dos protagonistas y también, pero en menor medida, con algunos aspectos de los demás personajes. En definitiva, con la pluma del tándem Palladino que les insufló vida. Me reconocía en la incontinencia verborraica de Lorelai, su sentido referencial del humor, su imposibilidad para madrugar y algunos de sus peculiares gustos y costumbres, así como en la pasión literaria de Rory y su costumbre de apilar libros por todas partes, su afición por confeccionar listas y su facilidad para alistarse a cuantas actividades extraacadémicas le propongan. Pero también he disfrutado con Emily y su tenaz lucha por formar parte de la vida de su hija y de su nieta y moldearlas a su antojo (sin buenos resultados a pesar de que empeño le sobraba); con el gusto chic y elitista de Richard y Emily y sus cenas de los viernes muchas veces algo kafkianas; con el desfile de criadas en casa de éstos dos en el que las empleadas duraban menos que un café en la mano de Lore; con los cabreos de Luke ante el desquiciante Kirk y la no menos molesta Lore (amén de las visitas a su cafetería de todos los otros Hollowers); con la mirada severa de la Sra. Kim y su casa laberintística a causa de los muebles de segunda mano; con la pasión desenfrenada de Lane por la música y la agitada vida de ésta para esquivar el régimen dictatorial y totalitarista de su madre; con el carácter agrio, competitivo y casi siempre tosco de Paris; con los problemas tontos que acuciaban a Sookie y Jackson y sus peleas alimenticias; con los despropósitos de Kirk; las ideas descabelladas de Taylor; el comadreo de Miss Patty y Babette; los mohínes de Michel; el mal carácter de Gipsy; el espíritu libre de Ceaser o las rarezas de Paul Anka. ¡Uf! Permitidme que me detenga a tomar aire de nuevo.

En Bon Voyage! no creo que falte nada. De hecho, los dos últimos capítulos dejan las cosas bien atadas. Es verdad, que la serie podría haber continuado (¿indefinidamente?), sin embargo no tengo la sensación aparentemente generalizada de que las cosas en la serie se solucionarán con prisas. De hecho, me alegra ver como en este último capítulo Rory retoma el espíritu freak del principio con sus alusiones a las riñoneras y las linternas, los paseos con su madre con una lista de las cosas que tiene que comprar antes de incorporarse al nuevo trabajo o conociendo a su ídolo periodístico en pijama (después de verla tan hiperperfecta, la imagen antañona de Rory con abrigos anchísimos y pijamas se agradece). Me recuerda a mejores momentos de la serie como cuando se equivoca con la fecha del inicio de las clases en su primer año en la universidad y tiene que condensar toda una semana de actividades (actividades a lo gilmore, que es como decir "a lo grande y que no falte de nada") en solo un par de días. Además, Luke retoma su papel gruñón, pero también protector hacia las dos chicas. El toldo de la carpa donde se celebra la fiesta no podría ser más gilmore, que es también como de decir "peculiar, fuera de lo normal, algo freak". Hacía tiempo que no me emocionaba con una peli o con una serie y, sin embargo, tengo que reconocer que hubo dos momentos que hicieron aflorar las lágrimas a mis ojos: el primero, cuando Emily le dice a su nieta "¿Y eso es todo?" tras enterarse de que ha conseguido un trabajo como reportera cubriendo la campaña política de Barack Obama y que se tiene que marchar en un par de días sin saber cuando volverán a verse; y el segundo, cuando después del barrido de caras (faltaba la Sra. Kim) al llegar Lore y Rory a la fiesta sorpresa de "Repetición de su Graduación", Lore le dice a sus padres que las cenas de los viernes seguirán en pie aunque Rory ya no esté. Bueno, allí, uno que no lloraba desde E.T. se rindió y acudió un torrente de lágrimas y es que las Gilmore ya son como de la familia y mi familia es la única que me ha provocado una tristeza capaz de provocar lágrimas. Me gusta pensar que, aunque nosotros ya no lo veamos, cada viernes se suceden las cenas de los Gilmore, en las que Lore se intentará dar a la fuga en mitad de la cena o esconderá la comida en servilletas como una niña cuando ésta esté asquerosa o pedirá martinis para poder soportar las recriminaciones de su madre o llamará a Rory para explicarle que sus padres están a punto de hacer que se suicide. Me gusta pensar que la vida sigue para las Gilmore. No sé si los Palladino nos regalarán con esa película para la televisión, donde sus creadores le darán el final que siempre idearon para nuestras chicas y nos desvelarán cuales son las últimas cuatro palabras que pronunciará Lorelai.

Mis cuatro últimas está claro que son:
THANKS FOR ALL, LORELAI!



jueves, 27 de diciembre de 2007

In What Point of my TV Series Am I?

Pushing Daisies. Aunque no he echado un vistazo a todas las series que se han estrenado esta temporada (Dexter, Private Practice) y, por tanto, mi visión es fragmentaria, me lanzaré con la siguiente afirmación: la mejor serie estrenada en el 2007 es sin lugar a dudas Pushing Daisies. Tramas elaboradas e ingeniosas; unos personajes entrañabes, genuinos y muy bien definidos; una fuerte personalidad y un enfoque original; una estética colorista, imaginativa y altamente sensible. ¡Además, en el sexto capítulo -esto me lo insinuó la genial Martaxán en un comentario- podemos gozar de Stars Hollow si uno hace el ejercicio de imaginarse que se continúan emitiendo las GG! Kristin Chenoweth está soberbia y su personaje, Olive, es el que más me atrae. Aunque los nueve primeros capítulos son estupendos, el mejor es el quinto, titulado "Gideon". Cuelgo a continuación el vídeo del momento en que Oli y las tías sirenas (no a lo Ariel, sino más bien sirena a lo Busby Berkeley) siguen a la paloma mensajera al ritmo de ese hit de TMGB. Por cierto, la tía Vivian hizo de la señora Locke en Lost, mientras que la maravillosa Chuck era Hermia, objeto de envidia de Calista Flockart y de deseo de Christian Bale:



Gossip Girl. Totalmente puesto al día con los púberes superricachones del Upper East Side. Gozando de cada una de las imágenes de Manhattan y del exceso de lujos y la aglomeración de nombres de marca (pañuelos Hermes, vestidos de Coco Chanel y profusión de diamantes a lo Breakfat at Tiffany's, pues no en vano hay constantes alusiones a las pelis de Audrey Hepburn que cualquier ojo bien entrenado podrá captar sin problemas). Mis prefes son: Blair (no me suelen gustar los malos malos, pero no sé qué tiene que la eleva a esta categoría de "favoritos"), Lily (una semimala) y Jen (otra que va camino de serlo, ¿no creéis que esta chica debería ser contratada por Valentino después de mostrarnos tantas veces su magnífica habilidad con la máquina de coser?).


Battlestar Galactica. En cuanto a Battlestar Galactica, solo puedo ratificar lo dicho hasta ahora. ¡Qué tramas (tanto las amorosas como las intrigas políticas y militares)! Me tiene totalmente atrapado. Además, me gusta cada vez más Kara Starbuck y Boomer e incluso Gaius y Number 6... Recuerdo que al principio me fastidiaban un poco estos dos personajes, pero cada vez que los veo en un nuevo capítulo, compruebo como se se asientan con más aplomo y me acaban teniendo totalmente subyugado. Por su parte, Lee Apollo me tiene mareado con tanto flirteo amoroso (que si ayer, Kara; que si hoy, la oficiala Anastasia Dualla; que si mañana una prostiputi llamada Shevon...). Pues, eso, Nathan, ¡que me me estoy acercando peligrosamente a ese final de la segunda que tan bien me pintaste!


Gilmore Girls. Avistado antepenúltimo capítulo de las Gegé, es decir, a punto de llegar a la meta. Este capi fue más serio de lo que me gustaría, pero con un final que te deja con la boca abierta como en los dibujos animados. Para no fastidiar a nadie con spoilers, me limitaré a decir lo que ya he dicho en otras ocasiones: "¡Odio a Logan!" Espero que en algún momento de estos ochenta minutos que me quedan, reaparezca Marty cuan Príncipe Azul sobre elegante córcel blanco en busca la Infanta Rory. ¡Logan fastidioso! Como el último capi que avisté fue "Lorelai, Lorelai" y en él, la muchacha mojada en chupitos sube al escenario para cantar, pues cuelgo el correspondiente vídeo. Por cierto, os acordáis que lancé una pregunta sobre si en algún momento en GG se había mencionado a Boy George y la presidenta Martaxán respondió que muy probablemente fuera así, pero que no acordaba en qué momento podría haber sido, pues es en este capi que se hace un comentario sobre el autor de "Charma Kameleon":


Californication/Dirt. Si no me equivoco, en ambos casos me encuentro alrededor del sexto capítulo (sus temporadas son algo cortas). Así que llegados a este punto, no creo que vayan a decepcionarme. David Duchovny y Courtney Cox Arquette, aunque acompañados de un excelente equipo artístico y técnico, llevan el peso de sus respectivas series y nos dan lecciones del bon faire interpretativo.


Will&Grace. Refrescándome la memoria con esta exquisita y divertidísima sitcom. Me encantaba y me encanta especialmente Grace-RitaHayworth y la ácida Karen con su maltratada y querida a partes iguales Rosario. Al reponerme la segunda temporada reconocí a Luke de GG y Emmet de QAF y eso me dió perspectiva temporal, consciencia de que había pasado el tiempo desde que yo iba a la ESO y veía por las noches en la 2 la serie Will&Grace (la historia de amor entre un gay y su mejor amiga que, si bien no son solo amigos, tampoco llegan a ser pareja). ¡No me acordaba lo mucho que me gustaba esta serie!


Lost/Alias. Como me gusta nadar a contracorriente y no saber nada de series como House o Grey's Anatomy, hasta hace unos días no he visto los primeros capis de Lost. En lo que se refiere a Alias, gracias a la unidad de presión psicológica formado por la presidenta Martaxán y su vicepresidente el Dr. Angelius (guiño a los galactianos), me he puesto a descargar el piloto de la serie y así sentirme menos bicho raro. ¡Así que estoy en ello!


Y ya para dar por terminado el post de hoy, solo compartiré con vosotros mi emoción al ver la edición coleccionista de Battlestar Galactica, un superpack que reunía las tres primeras temporadas. ¡También ví la recién horneada primera season de Brothers&Sisters. ¡En fin, que como caracol fuí dejando un rastro de baba por el FNAC...! Mañana, viernes, como la bloguera Elsie me ha cancelado el plan de ir al cine, recurriré a lo que nunca falla: ¡sesión nocturna de series!¡Bye!

jueves, 20 de diciembre de 2007

It's Just Like Riding a Bike

¡Qué risueña esa imagen de Lore montada en una bici con un mando lleno de brillos metálicos y con un floreada cesta en medio, el manos libre conectado para poder hablar con Rory (conversación materno-filial tópica y típica en GG) y una blusa de manga corta y jamonera! Aunque tengo que reconocer que los capítulos no son tan divertidos como hace un par de temporadas atrás, todavía hay momentos geniales como el de la estresada Paris abriendo las cartas de las diferentes universidades y detectando el descenso de euforia general (¡juas!) de Rory y Doyle o las escenas que vuelven a compartir Luke y Lore, cuando estos van a mirar un nuevo coche para ella, pero Lore no se decide porque ninguno de ellos le despierta ningún sentimiento como su viejo Jeep y Luke le increpa diciendo que está algo pirada porque ni los Deportivos se sienten superiores a los demás coches ni los Coupés tienen complejo de inferioridad ante los compactos... y Lore saliendo por la tagente con su vocecilla "Creo que tienes algo de hambre. Tengo una bolsita de galletas Oreo en el bolso". "No voy a comer nada que salga de ese bolso. ¡No puedo creer que no lo hayas limpiado todavía!" Sí, en efecto, reanudar un relación, arreglar lo que no funcionaba en ella, es tan sencillo como montar en bicicleta (cuando aún hay vestigios de un amor pasado). ¡Vale, Chris será el compañero perfecto de Lore, pero nadie la quiere como Luke! Y volviendo a lo que me ha gustado del capi -lo malo en GG lo obvio- es el nombre que Olivia y Lucy han puesto a su apartamento de Nueva York...: ¡Glinda! Como la hada del Norte de Wicked... ¡En fin, una serie de referencia y referencias como véis!

domingo, 16 de diciembre de 2007

Sex in Stars Hollow and Other Speed Stuffs

Esta tarde mientras paseaba mi trasero frente al fuego (en una de mis pausas de gélido estudio), he visto a Kristin Davis ( Charlotte York en Sex and the City) en Stars Hollow. La peli era Three Days y se podía ver a la actriz recorrer las calles del pueblo, frente a la casa de Dean o el café de Luke (bailaban dentro del café donde se celebraba alguna fiesta y he pensado: ¡si lo viera Luke, los echaba a patadas en menos que Lore recita sus diálogos!) o la glorieta de la plaza. Ha sido raro ver el pueblo porque no podía sustraerme de la idea de que aquello era Stars Hollow y no otro sitio. Me han marcado los Hollowers con un hierro candente. Sólo posteo, porque quiero colgar un vídeo que he visto hoy y que hace unos días no se encontraba en internet. Como hice un escueto comentario sobre lo que a continuación veréis, lo cuelgo sin más preámbulos:



Dejo el comentario de la presentación de tesis de Miguel y la fiesta de esa noche, para otro momento en el que no me atormenten monografías, exámenes tipo test o comentarios escritos de diversa índole.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Speed-end

El que un fin de semana pase como una exhalación es tan previsible que hasta miedo da solo pensarlo. Entre libros (esta semana ya he acabado dos que pasarán a formar parte del muro umbraliano), clases, asuntos familiares, citas, series de televisión y encuentros con amigos para echarles una mano, los días de la semana se acortan tanto que tan solo hay consciencia de continuidad y no de sustancia temporal.

En un fin de semana salpicado por la frase del Rey a Chávez, yo resaltaré la entrevista que Tele 5 hizo a Xavier Sardà, ese grande de los mass media (y guiño a Umbral nuevamente), ese monstruo del minuto televisivo, ese dios pagano y algo friki que, sin embargo, sufre el síndrome de Ava Gardner. La genial Rosa María Sardà, hermana de éste, es una de las actrices cómicas más queridas que ha sabido cosechar éxitos también en un registro más dramático. A mí me llegó a bordo de sus excelentísimas interpretaciones en La niña de tus ojos, Todo sobre mi madre y A mi madre le gustan las mujeres.
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Ayer ví el capi 7x17 de las Gilmore y, por fin, sé a quién se refería Nacho cuando me comentó que habían cambiado a la actriz que hacía de uno de los personajes secundiarios (aunque yo diría más bien terciario...). El capi estuvo muy bien. Disfrute con las tres Gilmore en un Jaguar camino de Carolina del Norte y luego alojadas en un hotelucho algo cutre. Los cinco capis que me quedan me los voy a dosificar de manera que el último lo vea la primera semana de enero, cuando se cumpla un año desde que las descubrí.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Will You Be My Lorelai Gilmore?

Recién llegado de un cumpleaños (el de Andy) y de la inauguración del Kalamar, me entrego al breve comentario de uno de mis temas predilectos: ¡las fabulosas y sensacionales Gilmore! Intentaré no spoilear.
Por un lado, el último capi de la séptima temporada que ví es el que da título al post de hoy. Me enterneció tanto la fiesta de Lane -con esos montajes de fotos de unas supuestas baby Rory y baby Lane, muy conseguidas, por cierto- y sobre todo lo que le pide ésta (Lane, que os despistáis con tanto guión y paréntesis y de nada os sirven las anáforas que me molesto en colocar) a nuestra Rory. Es cierto que, la magnitud de lo que le pide es casi imposible de realizar, porque, aunque Rory se esfuerce lo indecible, jamás llegará a ser Lorelai. Rory es Rory y Lore es Lore. Pero todo esto último no quita lo enternecedor de la petición de las amigas. Y me viene a la cabeza el momento de la boda de Lane, en que Lore rememora con gratitud el día en que se conocieron las dos niñas en el colegio -"la niña rara de la camiseta con una serie (¿o era grupo?) de los ochenta".
Hoy, además, me he puesto el capi que echan en TV2 alrededor de las 12. Ha querido la casualidad que fuera uno de mis capis preferidos de la quinta, el que yo no me corto en llamar: "el de la habitación del pánico". Como me he reído con Emily, la habitación del pánico y el código o con la sesión de cine infantil con remate final del "antiestresante" Bop it! (quiero uno cuando tenga mi propia casa para organizar campeonatos de Bop it con mis amigos).

Mientras buscaba un vídeo para homenajear a las dos amigas, he leído que hay una escena triste con ellas dos en el último episodio en el que hablan de su amistad mientras están sentaditas en ese queridísimo porche (y que Nacho juzgó de mal aprovechado). Finalmente me he decido por este vídeo acompañado de una canción que me encanta y que está intímamente relacionada con la serie -ya he posteado sobre la canción si no recuerdo mal-.


miércoles, 24 de octubre de 2007

Imperceptible notes about my favourite series and another things

- Mientras busco un hueco donde alojarme para ver y regocijarme en el 7x16 de Gilmore Girls, sigo con buen paso las andaduras de esa nave llamada Galactica que vela por la seguridad de la flota colonial.

- Esta noche, Cuatro nos trae la segunda temporada de Kyle Xy y, aunque ni corto ni perezoso el mismo canal nos desvelaba la que quizá era la novedad principal de la nueva temporada con frases como "Kyle no está sólo", me he autocensurado imágenes o spoilers de la misma. Así que esta noche me entrego virgen (mente virgen, entiéndase) a las nuevas tramas de la segunda serie más vista de Cuatro.

- Mientras comía y esperaba para reírme un rato con los chicos de Sé lo que hicistéis (batalla dialéctica-gestual entre el estupendo Ángel Martín y la fantástica Mujer Maravillas, alias Patricia Conde), he visto un capi de Futurama con un final inusualmente emotivo en el que Fry regrese a su hogar, una Nueva York ruinosa y suburbial para recuperar el trébol de siete hojas de la buena suerte y descubre que su hermano no sólo le usurpó la identidad como él cree.

- Con ganas de adentrarme en el maravilloso mundo cantado por lo blogueros y que constituye ese peculiar y bello producto llamado Pushing Daisies. Desconcertado con la galería de personajes de The office.

- Autopropuesta para lo que queda de año y proyecto de expansión en el curso del 2008: me he propuesto ver dos películas españolas cada semana. Intentaré escoger una peli del cine actual y otra del cine clásico. De momento, los dos títulos escogidos son: La escopeta nacional y El viaje de Carol (con la genial Barranco y la igualmente genial Clara Lago).

viernes, 19 de octubre de 2007

Run, Lorelai, Run...

(contiene spoilers de la séptima temporada, de hecho, hasta el capi 7x14)

...porque el tiempo corre inexorablemente también. ¡¿Cómo se pudo dar por finiquitada la relación Christopher-Lorelai?! No es que me parezca mal que volvamos a tener a una Lore en su estado más puro -y éste es la soltería-, pero Christopher es su media naranja aristotélica... ¡y no Luke! Y ya me estoy preparando para lo peor en los últimos ocho posts. No continuo hablando porque no quiero fastidiar a algunos lectores obligándoles a hacer lecturas en diagonal para evitar empaparse de spoilers. Iba colgar un vídeo de Chris y Lore, pero al final me he decidido por este otro -una escena que me hizo reír como en los viejos tiempos-:

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Y porque ayer estuve viendo un vídeo de 1991, la boda de un pariente, en la que yo tenía unos sietes años, piel translúcida y corte de pelo a lo Omen 666, colgaré un par de vídeo de ese año. ¡Como me reí con esas permanentes imposibles de abarcar con una única mirada y esas abultadísimas hombreras! El primero dedicado a Elsie. Una canción que narra la costumbre de Mecano de reencontrarse tras su separación cada 7 de septiembre para celebrar su aniversario. Elsie, ¿nos buscamos nuestro propio 7/09?:



Y porque me encanta esta canción y me trae buenos recuerdos de los noventa y porque no he encontrado otra canción del 91 que me hiciese especialmente gracia, aquí va el segundo vídeo:

sábado, 22 de septiembre de 2007

Double Wedding and Too Much Tequila

(Advierto que puede contener spoiler, aunque creo que se denomina spoiler concretamente a aquello que no se ha estrenado en España y, bueno, el capi "I Get a Sidekick Out of You" perteneciente a la sexta temporada ya fue estrenado en la Fox... En cualquier caso, ándese con ojo... Si bien, mirándolo mejor, ¡uops!, lo sentimos, el título ya es de por sí bastante sugerente y no le hace falta seguir leyendo para averigüar de qué y quienes estamos hablando...)

Sí, Lane Kim se casa con Zack tras superar su primer y hasta el momento único bache como pareja. En comparación con la boda de Sookie, está te provoca tantas carcajadas como momentos inolvidables con esa tarta tan cool -me gusta emplear "cool" cada vez que tengo la mínima oportunidad y desde que me pareció lo más cool utilizar "cool"...-, esas locas carreras de los invitados coreanos desde la casa de los Kim hasta la iglesia del pueblo, la canción que los Help Alien tocan durante el convite, la entrañable (¡y como no, freak) historia que Lore explica a Christopher sobre cómo se conocieron Rory y Lane por primera vez cuando eran pequeñas, los discursitos del padrino o la dama de honor y sobre todo los consejos maritales de la madre... ¡juas! éstos no tienen desperdicio. En definitiva, una boda que solo puede tener lugar en un sitio tan especial como Stars Hollow. Pese a que el primer amor de Lane fue ese chico bueno, Adam Brody, move on "OC"; el atontado y ligón Zack conquistó el corazón de nuestra batería preferida. Cuelgo un vídeo musical del polífacetico John Cabrera (el bajista Brian, en la serie que nos ocupa hoy) que, además de ser actor, escritor y productor; ha dirigido también a varios de sus compañeros de "Gilmore Girls": Sean Gunn y Liza Weil (aka Kirk y Paris respectivamente). Por cierto, ¿sabían que Sean es una deformación escocesa de John?

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Addictive series to an TV addict (not rubbish TV)

Como os relaté en el post de este lunes titulado "The New and Improved Albert Garcimore", llevo sólo dos (íntegros) días en la Ciutat Comtal (Barcelona). El atontado lunes con vistas a la noche del esperado martes, noche de emisión de la estupenda "Brothers & Sisters", me inyecté por todas las vías posibles los cinco capítulos que me había perdido durante mi andadura errática por Europa y que mi tía me había grabado celosamente en vhs siguiendo mis precisas instrucciones. Lejos de conseguir un colocón psicoactivo de efectos duraderos, me encontré de madrugada con ganas de más y más, pero el martes ya se encontraba aquí... "¡Yahoooo!"- exclamé en mi fuero interno. "¿Cómo he podido sobrevivir tres semanas sin los apasionados y neuróticos Walker?" Pero no se quedaría aquí la cosa. ¿Qué es lo primero que hice al llegar a casa y tras explicar media docenas de veces los detalles del viaje, las impresiones que me había llevado de cada una de las ciudades y repartir los regalos entre familiares y amigos? Pues plantarme frente al portátil y empezar a descargar la sexta temporada de "Gilmore Girls". Y es que la única incomodidad del viaje resultó ser el hallarme lejos de los torrentes verbales de Lore; las neurosis "algo" pijas de Rory; las frases sardónicas de Michel; los malhumorados , pero siempre agudos prontos de Paris; el desquiciante deseo de control total de Emily o las miradas terroríficas y siempre rígidas que dirige la Sra. Kim a su hija Lane (por no hablar de esos "indrets" tan ideales tales como Luke's, el Dragon Fly Inn o la aparentemente caótica y -aquí va adjetivo entre lo excéntrico y pintoresco ¡ayuda! ¡propuestas!- casa de las Gilmore repleta de libros, pelis en vhs, lámparas de dudoso gusto e imposibles de hacer juego con el resto de mobiliario y su nevera atiborrada de restos de comida italiana, china y hasta vietnamita para llevar...). Como me quedé cuando veo materializarse el romance de Luke y Lore en forma de compromiso espontáneo, tan gilmore él... Pensé: "!Es el momento de brindar con café!" Pero lo celebraron de otra forma y yo, boquiabierto y, con la sensibilidad a flor de piel pugnando por saltar a la pantalla. Y si piensan que ahí quedó la cosa, están muy equivocados porque me quedan muchas series por ver y estoy deseando ponerme al día con ellas porque nunca pensé que pudieran pasar tantas cosas en tres semanas "seriales". Y mi único consuelo de estas vacaciones, de mi exilio televisivo y de las queridas salas de cine, consistía en rememorar mis capítulos preferidos y hablar con mi compi de viaje sobre cuáles eran nuestras series preferidas y desesperarnos al no dar entre los cachivaches de la memoria con el nombre de la mejor amiga de Blossom (es para que nos castiguen con 120 horas de trabajo para la comunidad) y maldecir al dios Google (y que Dios se fije que emplee la mínuscula con Google, que no quiero incumplir uno de los mandamientos...) por darse a conocer y no poder despejar las dudas y dejarnos en tierras transilvanas con la dichosa duda por resolver.




Psd: Siempre quise que mi mejor amiga fuera como Blossom...

jueves, 9 de agosto de 2007

Only God Knows... all about favors

Emily: ¿Hablabas por teléfono?
Richard: Llamaba a larga distancia
Lorelai: ¿Dios?
Richard: Londres
Lorelai: ¿Dios vive en Londres?
Richard: Mi madre vive en Londres
Lorelai: ¿Tu madre es Dios?
Richard: Lorelai...
Lorelai: Así que Dios es una mujer
Richard: Lorelai...
Lorelai: Y encima un pariente, genial, pienso pedir favores
Richard: Haz que pare
Rory: Como si pudiera

¡Aixxx, voy a echar muchos de menos a mis chicas! Si dispusiera de un generador eléctrico en mi cuerpo, me llevaría mi dvd portátil y mis mejores capítulos gilmore y me iría inyectando dosis para sobrellevar el mono con dignidad... ¡Únicamente me quedan cuatro capítulos para pulirme la quinta temporada! ¡Y un día y medio para irme de vacaciones cargado con mi supermegamochila XXl, mis libros antihastío para los largos recorridos en tren y mis montones de camisetas -para tener que lavar poco durante el camino-.

martes, 7 de agosto de 2007

Gilmore's Anatomy

El patriarca de las Gilmore cambia los seguros y los planes de pensiones por el Juramento Hipocrático para poder ejercer así la medicina en el casi desconocido Seattle Grace Hospital -"casi desconocido" por mí y por pura voluntad, claro-. Esta mañana mi compi del trabajo me ha informado de este trasbase interserial -¿ahora cambiará mi opinión sobre "Grey's Anatomy"?- y como no podía -o no quería creerlo- le he arrebatado el periódico para leerlo por mí mismo. ¿Mi fanatismo gilmoriano vencerá a mi aversión greyniana? Quizá viene siendo hora de dar crédito a mi amigo Nacho -que de series entiende bastante... bueno, "bastante" es no hacer justícia al vasto conocimiento que tiene sobre el tema- y dar una oportunidad a las dos primeras temporadas de la serie. O quizá deba mantenerme firme en mi postura antigrey porque tampoco es como si el Seattle Grace hubiera fichado a Emily, Lorelai o Rory... o aún incluso a Lane o la señora Kim... Es que Grey actúa como repulsivo en mi cuerpo y, aunque a veces es necesario tomarse un repulsivo para limpiar el mismo, es tanta la aversión que me tiene totalmente cegado... aunque, por otro lado, reconozco que es signo de buen ojo el haber contratado a Edward Hermann, por más que sus guionistas vayan a tener que esforzarse para darle un papel nuevamente suculento al veterano y querídisimo actor. Y es que las "Gilmore Girls" han dejado el listón muy alto.

Es cierto que me gusta ver como "mis" actores y actrices se buscan la vida y no permiten que la supresión de una serie les deje percibiendo el paro -que siempre me resulta más patética la situación cuando se trata de artistas...-, pero prefiero que este reciclaje se dé entre series que me gusten como en el caso de Treat Williams y Emily VanCamp son absorbidos por "B&S" después de que la estupenda "Everwood" finalizará repentinamente -o al menos, su emisión en TV1-.
Ahora sólo me cabe esperar un fuerte aluvión de ofertas para Lauren, Alexis y Kelly. Ya cuentan con algunos proyectos de películas para los próximos meses, pero no estaría mal que cayesen en alguna serie que nos las recuperase de forma periódica.

Y hablando de trabases, otro en el plano sentimental - que también se dan-, como en el caso de la relación (¿finiquitada?) entre T. R. Knight (George O'Malley, "Grey's Anatomy") y Luke MacFarlane (Scotty Wandell, "Brothers & Sisters"). ¿Otro motivo más para ver la serie?
Psd: ¡Quedan sólo tres días para pisar siete países distintos a lo Phileas Fogg y, también, para sufrir el mono de series más grande de mi vida!

miércoles, 1 de agosto de 2007

Lore's premonitions

Éste es mi modelo conversacional:

Lorelai: Creo que estoy en contacto con el otro lado
Rory: ¿Con quién?
Lorelai: Con el otro lado
Rory: ¿Con los republicanos?
Lorelai: No, te hablo sobre extrañas premoniciones
Rory: ¿Sí? ¿Sobre qué?
Luke (sirviendo sus platos): Vaca muerta y vaca muerta
Lorelai: Es raro
Rory: Siempre
Lorelai: Hablo sobre mis premoniciones sobre la muerte, mi muerte.
Rory: No lo quiero oír
Lorelai: Y el caso es que son siempre muy tontas
Rory: ¿Cómo de tontas?
Lorelai: En una me resbalo y me caigo en un cubo gigante de nata montada
Rory: Tonta y engorda
Lorelai: En otra me come una tortuga
Rory: ¿Una tortuga? ¿Cómo?
Lorelai: Muy despacio y masticando mucho
Rory: ¿Y en tu premonición no podías escapar del que es probablemente el animal más lento de la tierra?
Lorelai: Al primer mordisco me paraliza con su veneno
Rory: Eso lo explica
Lorelai: Y la última es la mas siniestra. Salgo a cazar
Rory: Una te tus aficiones favoritas
Lorelai: La escopeta me estalla en la cara y la cabeza gira varias veces y acabo con la cara hacia atrás, como el Pato Lucas
Rory: Ésta es la más tonta de todas
Lorelai: Mira, si muero así, prométeme que volverás a ponerme la cara en su sitio como hace el Pato Lucas con su pico
Rory: Debería apuntarlo
Lorelai: Acuérdate de que la cara me quede hacia delante
Rory: Depende de como te portes

miércoles, 25 de julio de 2007

I'm apostle... of Paul Anka!

Hacía varias semanas que no visitaba el foro habitado por los Hollowers por motivos claros de desintoxicación gilmoriana -la sobredosis es mortal como en todos los casos-. Pues imaginénse cual ha sido mi sorpresa al hacerlo y ver que he sido nombrado uno de los doce apóstoles de Paul Anka. Paul Anka, no el cantante, sino el perro. El perro de las Gilmore... ¡Como se imaginarán casi me caigo de la silla... ¡DE LA EMOCIÓN! ¡Qué idea han tenido esos adorables sinvergüenzas! Así que soy apóstol, en concreto el tercero, es decir, uno de los evangelistas, Mateo, pongamos.

Para aquellos que no lo conocen, aquí van algunos de los rasgos que lo caracterizan como ejemplar canino muy muy especial -como su dueña, vamos-:

- Tiene que comer con la luz apagada y sin que nadie le mire porque, de lo contrario, se intimida.
- Le atemorizan los buzones y las correas. También le asustan las palomitas, las servilletas, los cedes y los relojes de pulsera.
- Predice el futuro.
- Las hamburguesas le gustan al punto -ni muy hechas ni tampoco poco hechas- y los huevos revueltos con queso.
- Si dices "pizza" una vez, ladra una vez; si dices "pizza" dos veces, ladrará dos veces; pero si pronuncias la palabra "ensalada", te pondra cara de asco.
- Su rincón favorito para dormir son las escaleras.
- Lorelai le ha enseñado a devolver las cosas que coja a su sitio.

Esto ha sido extraído de la web de los Hollowers. Me queda media temporada antes de dar con el capítulo en que hará su aparición Paul Anka. Bueno, ¡muchas gracias, Hollowers!, prometo cumplir con las funciones evangélicas que mi cargo exija.

Psd: hoy me he comprado un disco de Cyndi Lauper. ¡Soy un frikigilmore!

lunes, 23 de julio de 2007

Pepperoni also deserves an answer

DEAN: Si estás comiendo una pizza y Lorelai dice que el pepperoni se ha
enfadado con las setas porque las setas tienen mucho morro y coge un pepperoni y
el pepperoni te pregunta qué opinas... no te rías, contesta al pepperoni.


(2ª TEMPORADA)

Todo fan que se precie se sabe los diálogos más ocurrentes y absurdos de las Gilmore e identifica rápidamente a qué temporada pertenecen (aún el capítulo algunos). Todo fan que se complazca de autodenominarse así recogerá los diálogos en su blog (de tenerlo, sino se limitará a pronunciarlos a viva voz y siempre que pueda -o incluso si no viene a cuento- en cualquier acto social). Éste es uno de los mandamientos del Decálogo gilmoriano. ¡Aquí viene el primero que transcribo en mi blog!

jueves, 19 de julio de 2007

I can't live without TV series

Hace unas escasas semanas me puse el último capítulo de temporada de "Grey's Anatomy" con la única razón de despedirme de su pánfila protagonista. No se crean que me molesté en ver todo el capítulo, sino sus últimos quince minutos... ¡Qué interminables minutos frente al televisor! Hubiese preferido que me arrancarán las uñas de los pies con pinzas oxidadas a volver a ver la cara de esa insulsa plantilla de médicos... ¡Que no me subo al altar! ¡Que si tú no lo haces, nos condenas a las dos, atontada! ¡Que no hay boda! ¡Que se acabo todo definitivamente! A ver si es verdad, señores, que se acaba todo definitavemente y no os renuevan los contratos para otra temporada más que con las que tienen que llegar aún a España ya hay suficiente.
Aunque es mucha mi antipatía (irracional, dirán algunos) por "Grey's Anatomy" y "House" - o "Two and Half Man", todavía no me he reído con ninguna de sus situaciones...-, es mayor mi afición por un sinfín de otras maravillosas series norteamericanas: "Desperate Housewives", que sobrevive en su destierro en la TV2, donde continúa sufriendo las aberraciones de una programación sin pies ni cabeza (hooray 4 the nicest housewifes of Wisteria!); "Brothers & Sisters" con una fantástica Sally Field, una madre demócrata hasta la médula -y en muy buena forma física y dialectal- y Calista Flockhart como su hija republicana -me encantan sus discursos políticos dentro del ámbito familiar- acompañados por un plantel de solventes actores como Rachel Griffiths -conocida por el papel de Brenda Chenowith en "Six Feet Under", otra genial serie, o el de dama de honor de Julia Roberts, hehe...-, Matthew Rhys, Patricia Wetting o Ron Rifkin, por decir algunos de mis preferidos; también "Gilmore Girls" que sigo vía internet y con un retraso de dos temporadas y media -ya estoy a punto de acabar la quinta-; la recién descubierta y glamourosa "Dirt" -que también sigo vía internet y en versión original subtitulada- con esa pareja protagonista tan suculenta como la gélida periodista Lucy Spiller-Courtney Cox y el esquizofrénico fotógrafo Don Conkey-Ian Hart; la estupenda "Nip/Tuck" con otra brillante y sexy pareja protagonista y una horda de bellísimas pacientes; "Queer as Folk", transgresora como siempre y con un par de personajes que soportan la serie bastante bien, malvive en su tercera temporada la incertidumbre de la programación actual en Cuatro; y "Criminal Minds", la que peor llevo debido a que la emiten el fatídico viernes.

lunes, 18 de junio de 2007

The Hollowers

Tengo nueva familia. Cuando empezaba a sentirme el único de mi especie, descubro que existe todo un vasto mundo underground tan peculiar, chiflado, brillante y carismático como los Hollowers. Es reconfortable encontrar a tantas personas que compartan esta fascinación -adicción, no nos enganchemos, chicos- por ese lugar llamado Stars Hollow y sus habitantes. Te dan unas irrefrenables ganas de construir una comunidad a lo "The Village" siguiendo la pauta gilmoriana -aunque no olvidemos que tendríamos una lucha diaria con Taylor y el consejo para que nos aceptara cada punto del plano urbanístico-. En cualquier caso, expreso una vez más mi emoción al topar con unos personajes como vosotros, Hollowers, tan variopintos e interesantes como vuestros homónimos ficticios. Cualquier día podemos quedar para hacer un café en una enorme taza estilo Luke o ir de compras a lo Ava Gadner -eso sí, sin llegar a comprar nada-.