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Christian Bale, ese actor tan poco mediatizado, pero adorado por la crítica especializada y los mejores directores, ha estado en Barcelona recientemente presentado su última película, The Dark Night. Y lo ha hecho acompañado de su hermosa mujer, la exasistente de Winona Ryder, y del genial Christopher Nolan y parte del reparto, la fantástica Maggie Gyllenhaal y el apuesto Aaron Eckhart. La última cinta de Batman viene rodeada de un cierto halo mortuorio debido a la sentida muerte de uno de sus protagonistas en enero, Heath Ledger, quien nos ha dejado como legado una revisión del personaje del Joker mucho más decadente y genial que la del carismático Jack Nicholson a finales de los noventa. El mismo Bale asegura que los villanos atraen mucho más la atención del público debido a la ruptura de tabúes y códigos sociales que implica. Por ello, se celebra doblemente la excelente crítica que está cosechando su interpretación del héroe más oscuro de la factoría DC Comics. Christian Bale está (como siempre) soberbio. Estoy seguro que muchas razones arrastrán a los españoles a las salas de cine: el morbo que suscita ver a Heath Ledger en una de sus últimas actuaciones, el interés por la vida y milagros de este playboy llamado Bruce Wayne (sobre todo en su etapa Michael Keaton), la cantidad explosiva de nylon, caucho y fibra de vidrio en el traje que esconde el musculado cuerpo del actor inglés o el atractivo de un reparto con nombres tales como Gary Oldman, Morgan Freeman o Michael Caine. Sin embargo, esta película tan oscura y tortuosa como su protagonista nos abre nuevas vías de análisis como la delgada línea que separa los dominios del villano de los del héroe o la relación necesaria entre Orden y Caos (Las horas perdidas dixit). Estoy deseando ver la película para aportar más a este pobre post, mientrastanto podéis haceros miel el paladar con su tráiler.
Christian Bale, ese actor tan poco mediatizado, pero adorado por la crítica especializada y los mejores directores, ha estado en Barcelona recientemente presentado su última película, The Dark Night. Y lo ha hecho acompañado de su hermosa mujer, la exasistente de Winona Ryder, y del genial Christopher Nolan y parte del reparto, la fantástica Maggie Gyllenhaal y el apuesto Aaron Eckhart. La última cinta de Batman viene rodeada de un cierto halo mortuorio debido a la sentida muerte de uno de sus protagonistas en enero, Heath Ledger, quien nos ha dejado como legado una revisión del personaje del Joker mucho más decadente y genial que la del carismático Jack Nicholson a finales de los noventa. El mismo Bale asegura que los villanos atraen mucho más la atención del público debido a la ruptura de tabúes y códigos sociales que implica. Por ello, se celebra doblemente la excelente crítica que está cosechando su interpretación del héroe más oscuro de la factoría DC Comics. Christian Bale está (como siempre) soberbio. Estoy seguro que muchas razones arrastrán a los españoles a las salas de cine: el morbo que suscita ver a Heath Ledger en una de sus últimas actuaciones, el interés por la vida y milagros de este playboy llamado Bruce Wayne (sobre todo en su etapa Michael Keaton), la cantidad explosiva de nylon, caucho y fibra de vidrio en el traje que esconde el musculado cuerpo del actor inglés o el atractivo de un reparto con nombres tales como Gary Oldman, Morgan Freeman o Michael Caine. Sin embargo, esta película tan oscura y tortuosa como su protagonista nos abre nuevas vías de análisis como la delgada línea que separa los dominios del villano de los del héroe o la relación necesaria entre Orden y Caos (Las horas perdidas dixit). Estoy deseando ver la película para aportar más a este pobre post, mientrastanto podéis haceros miel el paladar con su tráiler. 

