- La constante "intertextualidad" entre M: I-3 y Alias que te lleva a creer que en lugar de una película sobre el agente Ethan Hunt, estás viendo un capítulo extendido de Alias, pero sin los actores de Alias, excepción hecha del cameo de Greg Grunberg, la aparición de Keri Russell que recupera la voz de la dobladora de Felicity y con la introducción de un personaje, un técnico informático algo friki - ¿¡alguién pensó en Marshall Flinkman?!, pues sí, diste en el clavo, como Marshall, y para rizar el rizo, compartiendo el mismo doblador-.
- La rara sensación, motivada seguramente por los comentarios de otros blogueros, de que al empezar la tercera temporada de Lost, voy a encontrarme con una temporada (no emplearé el adjetivo "irregular" tan manido al referirse a ella") con un contenido insatisfactorio.
- Las risas que me eché durante la explicación por boca de Meredith del final de temporada de Grey's Anatomy debido a la huelga de guionistas: "... la huelga de guionistas nos ha impedido continuar..."
- El desaliento ante la lentitud de las descargas de Alias a partir del 3x10.
- Tras la desaparición de Lena Olin, el aparente estatismo del personaje de Sloane, las agotadoras barreras amorosas de Sydney Bristow y Michael Vaughn, el cambio de mi foco de atención, puesto en la actualidad en el corrupto Sacks y la doblez moral de Lindsay. ¡Si no fuera por Marshall y la propia Sidney, me pasaría al bando de los malos! ¡Si hasta papá Bristow ha perdido parte del brillo del principio -sus últimos mejores momentos están al lado de mamá Bristow-!
- La incomprensible cancelación de The return of Jezebel James. Gracias a la bloguera Elsah por su posicionamiento favorable de esta mañana, aunque haya ido en detrimiento de la clase de inglés.
- El deseo imposible de que Yekaterina Derevko, en compensación de la ausencia de Irina, obtenga una mayor protagonismo en Alias, aunque Imdb me informe de lo contrario.
- La tala de uñas ante la incertidumbre de la identidad del último cylon. El amor creciente hacia los personajes de Shanon y de Dualla (¿Por qué su marido es idiota? Mucho músculo, pero poco sentido común.
- La incomprensible cancelación de The Return... (Bueno, esto ya lo dije más arriba, pero: Why? Why?)
Atención al Demiurgo que mueve todos los hilos de ese mundo de traiciones, pactos y revelaciones que constituye Alias. Pues es, ni más ni menos que Arvin Sloane, quien tiene en sus manos hasta al propio J. J. Abrams, a quien mueve como una marioneta a su antojo.