domingo, 3 de junio de 2007

Classic beauty's rebirth

Si un episodio como el sucedido en los grandes almacenes Saks (Beverly Hills) no hubiera cambiado el rumbo de su prometedora y correcta carrera cinematográfica, seguramente hoy, la exilidada por largo tiempo Winona Ryder sería algo más que simplemente la musa de la Generación X o del movimiento grunge. En aquel momento todos se llevaron las manos a la cabeza y se rasgaron las vestiduras frente a la noticia porque no podían o no querían creer que ese nuevo valor, esa joven talentosa de expresión melancólica y aparente inocencia pudiera albergar en su imagen cándida una ladronzuela de ropa interior que además salía de casa con medicamentos sin receta médica. Eso debió ocurrir al parecer para que algunos de nosotros tuviéramos que padecer el destierro de la actriz que no volvería aparecer en la gran pantalla en los próximos años. Sin embargo, lejos de emitir un juicio al respecto, lo que sí haré es expresar mi absoluta convicción en que los contratiempos sufridos por Winona no impedirán que con el tiempo se alce nuevamente con las películas, el reconocimiento y la admiración del público que le fue arrebatado. Pues, ¿qué cámara que se digne podría rechazar filmar la mirada de nuestra menuda actriz? Ya habló de ello Meryl Streep. Si no me creen a mí, al menos den crédito a la actriz con más nominaciones al Oscar.
De momento, para ir abriendo el apetito llegará en los próximos meses " The Darwin Awards" y "Ten".